viernes, abril 20, 2012

Caloto y Miranda, Cauca
Denuncian abusos del Ejército y bombardeos en áreas civiles 
Por Camilo Raigozo

La Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, Fensuagro, denunció ante la comunidad nacional e internacional, la retención, indagación y registro arbitrario por parte del Ejército Nacional de Gerardo Barona Avimara, defensor de Derechos Humanos y miembro  de la Asociación de Trabajadores Campesinos Pro-Constitución de Zonas de Reserva Campesina del municipio de Caloto.

El pasado 13 de abril, aproximadamente a las 11:20 a.m., Gerardo Barona Avimara  salió de El Poblado, corregimiento El Palo,  hacía una de las veredas aledañas.

Al pasar cerca de un retén militar de la Brigada Móvil  N°14, que se encuentra  instalada en medio de la población civil, un militar le exigió a Barona la entrega de los documentos de identificación, a lo cual accedió, entregándole la cédula y un carnet que lo acredita como defensor de los derechos humanos.

El militar se retiró hasta una caseta donde consignó los datos, ante lo cual Barona le manifiesta que eso no está permitido y que es una acción arbitraria. Luego el  militar llama al comandante  Peña  y le entrega los documentos.

Gerardo Barona Avimara le preguntó al comandante por  sus documentos y este le respondió que esperara que los fueran a radiar para saber si tenía antecedentes.

Posteriormente el oficial le pregunto “por qué está  haciendo reuniones  para que quiten el retén militar”. Barona le respondió que “la acción del Ejército  al estar en una zona prohibida  es una infracción del DIH teniendo en cuenta que están  utilizando  de escudo a la población civil  y es un riesgo inminente para los habitantes”.

Ante la respuesta el comandante Peña  se enfadó y le dijo, “con usted no se puede”. Barona le recalcó que él no tenía por qué  indagarlo,  ni retenerlo arbitrariamente. Luego otro soldado le preguntó: “¿cuántos días lleva trabajando en derechos humanos?”.

Inmediatamente el coronel Peña  les grita al grupo de militares: “no le pregunten nada, no le pregunten nada”. Gerardo Barona exigió la devolución de sus documentos y después siguió su camino.

Barona Avimara también forma parte de la Red de Derechos Humanos “Francisco Isaías Cifuentes”, del proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano  y del Capítulo Cauca  de la Marcha Patriótica por la segunda y definitiva independencia.

Bombardeos indiscriminados en Miranda, Cauca

Fensuagro también denunció que el 12 de abril  de 2012  cerca de la 11:20 de la mañana en la vereda Calandaima, municipio de Miranda, Cauca, la Fuerza Aérea Colombiana,  con dos helicópteros y un avión, bombardeó indiscriminadamente zonas civiles.

Después se inició un enfrentamiento armado en medio de la población civil entre la Fuerza Tarea Conjunta Apolo e  integrantes  de la guerrilla de las FARC. Según la denuncia hubo disparos y detonaciones indiscriminadas y miembros de la Fuerza Pública tomaron como trincheras las viviendas.

Ante el alto riesgo por las infracciones al Derecho Internacional Humanitario los campesinos tuvieron que desplazarse forzadamente.

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Cristina Fernández “gobierna pensando en la Argentina y no en lo que piensa Estados Unidos y España”
Por Página 12

El ministro del Interior argentino, Florencio Randazzo, afirmó que el Gobierno nacional no teme “ningún tipo de represalias” impulsadas por La Moncloa ante la expropiación de Repsol y ratificó que la medida fue tomada por la presidenta Cristina Fernández “actuando dentro del marco de la ley y de la Constitución Nacional”.

La gestión de Cristina Fernández “gobierna pensando en la Argentina y no en lo que piensa Estados Unidos y España”, enfatizó Randazzo al ser consultado sobre las gestiones de los ministros españoles para conseguir el apoyo de Washington al rechazo de la expropiación del 51 por ciento de las acciones de Repsol en Yacimientos Petrolíferos Fiscales.

En este sentido, el ministro del Interior dejó claro que el Gobierno no teme “ningún tipo de represalias” que, en caso de tomarse alguna, “sería lamentable porque el Gobierno argentino ha tomado una decisión actuando dentro del marco de la ley”.

“La decisión de llevar adelante el proyecto que declara de interés público la explotación de hidrocarburos y la expropiación del 51 por ciento de YPF está vinculada con un tema estratégico para la Argentina”,-

dijo el funcionario, al argumentar que “el desarrollo de un modelo productivo que se inició en el 2003″ y que “su objetivo en este caso es establecer pautas en el Estado Nacional para conducir una empresa que es central para la Argentina”.

Por otra parte, respecto a la decisión de parte de la oposición que expresó su apoyo para sancionar la iniciativa del Ejecutivo en el Congreso, el ministro “celebró” que “los partidos nacionales honren su trayectoria” para respaldar “el desarrollo del país”.

Régimen de Rajoy sigue presionando para arremeter contra Argentina

Además del respaldo de la Unión Europea, el gobierno del ultraderechista Mariano Rajoy intentará obtener una declaración formal de Washington durante una reunión que su canciller Manuel García Margallo mantendrá con la secretaria de Estado Hillary Clinton,-

con quien analizará “posibles medidas de represalia” contra el Estado argentino por haber decidido expropiarle a la empresa Repsol el 51 por ciento de sus acciones en YPF.

Quien también habló fue Francia, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Alain Juppé, quien afirmó que la Argentina debe ofrecer una “indemnización justa y previa” a la petrolera.

“Así como dije (…) que la reacción de Estados Unidos no había sido la que yo esperaba, ayer después de tener una conversación con ella y darle una nota en la que le explicaba lo que había sucedido, hubo un comunicado a las dos horas del Departamento de Estado en términos muy rotundos condenando la expropiación de YPF”, comentó García Margallo.

El encuentro entre ambos diplomáticos se producirá a lo largo del día, al margen de una reunión de ministros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en Bruselas.

Francia también se sumó a un coro de países -entre ellos los Estados Unidos, México, Colombia y la UE-, que respaldan los intereses de Madrid y su compañía hidrocarburífera.

“Como en todos los asuntos, debe respetarse el derecho internacional. No se expropia sin indemnización, sin una indemnización justa y previa”, planteó el canciller francés en el marco de una conferencia de prensa realizada en París.

Antes, un vocero de esa cartera a cargo de Juppé había enfatizado que “Francia entiende las preocupaciones de su socio español y llama a una solidaridad europea” en el contencioso.

Argentina decidió soberanamente nacionalizar la empresa YPF, luego del incumplimiento reiterado del contrato de asociación por parte de la multinacional Repsol.

En 2011 Argentina debió importar por primera vez en 17 años, gas y petróleo por culpa de la desinversión y la ineficiencia de la transnacional.

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Directora de la Corporación Reiniciar, devuelve esquema de protección
Por Corporación Reiniciar

La decisión fue comunicada al Ministro Germán Vargas Lleras, el pasado 12 de abril, al igual que a la Unidad Nacional de Protección y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos - CIDH.

En una carta del 12 de abril, dirigida al ministro Germán Vargas Lleras, la defensora de derechos humanos Jahel Quiroga Carrillo, oficializó la devolución del esquema de protección personal (2 escoltas y 1 carro blindado), que le había sido asignado, luego de varias amenazas en su contra y de su familia.

Dicho esquema en su momento fue recibido como un mecanismo transitorio, en tanto el deber principal de protección a cargo del Estado consiste en determinar cuáles son las fuentes del riesgo, identificar sus autores, investigar, juzgar y sancionar a los responsables.

Sin embargo, después de varios años de haber sido asignado el esquema de protección, no existen resultados en las investigaciones judiciales y disciplinarias, por dichas amenazas lo que sin lugar a dudas hubiera permitido una verdadera y sustentable protección; por el contrario, el riesgo se ha incrementado.

Adicionalmente, la inclusión de Jahel Quiroga Carrillo en archivos de inteligencia por su labor como defensora de derechos humanos agrava la situación.

La decisión de devolver el esquema de protección, está fundamentada en el incumplimiento de la obligación del Estado de garantizar sus derechos en tanto que:

1.      Las medidas materiales de protección no desactivan los riesgos actuales, toda vez que, en este caso, estos provienen principalmente de organismos estatales que de manera arbitraria la han incluido en archivos de inteligencia, reiteradamente negada su existencia por sus mismos autores, lo que la priva del derecho a controvertirlos y desvirtuarlos.

2.      Las amenazas y atentados en contra de Jahel Quiroga Carrillo continúan en la impunidad y la Fiscalía no adopta medidas conducentes al esclarecimiento e identificación de los responsables.

Por estos mismos hechos, actualmente cursa en la CIDH contra el Estado colombiano el caso 12.807, en cuyo marco Jahel Quiroga Carillo solicita medidas eficaces para la superación de la impunidad, medidas para garantizar el acceso completo a la información de inteligencia, su depuración y medidas que garanticen el ejercicio de su labor como defensora de derechos humanos.

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jueves, abril 19, 2012

Seguridad narcocrática/
Asegurados agentes del Gaula por secuestro y homicidio

La Fiscalía informó que por su presunta participación en el secuestro y posterior asesinato de un comerciante, el Juzgado Octavo Penal Municipal de Manizales dictó medida de aseguramiento en contra de Liliana Marcela Martínez Cristancho y Jhon Jairo Gutiérrez Grajales, agentes del Gaula para la época de los hechos.

Según la investigación adelantada por la Fiscalía Segunda Especializada, el crimen se presentó el 8 de enero del 2011  cuando fue secuestrado y torturado Jairo Arley Carvajal Sánchez mientras se movilizaba en su vehículo por el barrio Palermo, en la ciudad de Manizalez, Caldas.

El cuerpo de la víctima fue hallado incinerado en la cajuela de un vehículo que las autoridades encontraron en la vereda Las Palomas, zona rural del municipio de Palestina (Caldas).

Los secuestradores y asesinos fueron capturados por la Sijín el pasado 14 de abril y puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación.

Los imputados fueron trasladados a la Cárcel para varones del Distrito y Villa Josefina, en Manizales, respectivamente, divulgo el ente investigador.

 
En la actualidad el Gobierno, el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, altos mandos castrenses, congresistas y dirigentes políticos inescrupulosos, así como la extrema derecha del país, insisten en-

que el fuero militar sea ampliado, con lo cual las violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario cometidos por los militares quedarán en la impunidad.
 

CICR preocupado por el desplazamiento y las violaciones al DIH en Antioquia

Un total de 8 mil 883 personas desplazadas en Antioquia durante el 2011, documentó el Comité Internacional de la Cruz Roja Colombiana (CICR), entidad que llamó la atención por el aumento de algunas violaciones al Derecho Internacional Humanitario en el Departamento y en general en el país.

En Antioquia los principales problemas humanitarios fueron la violencia sexual en medio del conflicto, las infracciones a la misión médica y los daños a bienes civiles, de acuerdo con el informe anual de actividades entregado por la Delegación Norte de la Cruz Roja, que cubre desde el Eje Cafetero hasta la Costa Caribe.

Sobre el desplazamiento forzado, el jefe de la delegación norte Pascal Porchet, explicó que en el país hubo un incremento del 52% durante el 2011, según el Departamento para la Prosperidad Social que reporta 4 millones de desplazados en Colombia.

En Antioquia, para el CICR, hubo dos situaciones que agravaron el problema: el desplazamiento masivo en el municipio de Anorí, que movilizó a unos 5 mil labriegos, y el desplazamiento intraurbano en Medellín, que según cifras de la Personería afectó a 8 mil personas de la capital antioqueña durante el 2011.

Pascal Porchet explicó que “el desplazamiento intraurbano es una de las consecuencias que deja la violencia y a veces no es tan visible como el desplazamiento desde las zonas rurales hacia las ciudades”.

Esa afirmación coincide con los argumentos de la Personería, que lo cataloga esta situación como un problema derivado de la guerra entre combos y argumenta que se invisibiliza por el subregistro.

Este panorama ubicó a Antioquia en el 2011 como el segundo departamento con el mayor número de desplazados después de Cauca, con 9 mil 760 casos. En tercer lugar estaría Nariño con 7 mil 998, de acuerdo con el reporte del CICR.

Según Jordi Raich, jefe de la delegación en Colombia, el deterioro de la situación humanitaria en algunas zonas del país obedecería, “en muchos casos a la intensificación de los combates y las operaciones militares y, específicamente, a la falta de acceso de las comunidades alejadas a servicios básicos como salud, educación, agua y transporte”.

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Seguridad narcocrática/
El Ejército pide perdón por ‘falso positivo’ pero sigue asesinando a campesinos
Por Camilo Raigozo

Una sentencia judicial obligó al Ejército Nacional a pedir perdón a la familia de  Alfredo Sierra Castilla, quien fue retenido y asesinado por integrantes del Batallón de Infantería 31 Rifles, adscrito a la Decimoprimera Brigada.

El crimen tuvo lugar el 21 de mayo del año 1994 en la localidad de Puerto Carguero, jurisdicción del municipio de Nechí, Antioquia, cuando terroristas estatales detuvieron y asesinaron a la víctima presentándola luego como guerrillero dado de baja en combate.

Después de un largo proceso y ante las pruebas contundentes recopiladas por la Fiscalía, los criminales tuvieron que reconocer que Sierra Castilla era un campesino a quién detuvieron ilegalmente.

Luego de la detención arbitraria, los “héroes de la patria”, amarraron a la víctima en la base militar acantonada en Carguero. Acto seguido lo condujeron a la hacienda Monterrey, corregimiento Palomar, municipio de Caucasia y lo asesinaron a sangre fría.

“No hay palabras que justifiquen un hecho tan irreparable como el que sucedió”, dijeron hipócritamente voceros castrenses y se comprometieron a que estos lamentables sucesos jamás vuelvan a suceder en Colombia.

Sin embargo, el mismo día que el Ejército pidió perdón por el asesinato del labriego Alfredo Sierra Castilla, el Sindicato de Trabajadores Agrícolas de Sumapaz, denunció que miembros del Ejército Nacional asesinaron al campesino Duver Celeita Cifuentes.

Según el sindicato el crimen fue perpetrado el pasado 13 de abril por las fuerzas militares que operan en la región, hacia el cañón del río Duda, en La Uribe, Meta.

Duver Celeita Cifuentes era muy conocido, pues había nacido y vivido siempre en la vereda de San José, corregimiento de San Juan de Sumapaz. El nuevo crimen del Ejército dejó tres menores huérfanos y una viuda más.

En la actualidad el Gobierno, el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, altos mandos castrenses, congresistas y dirigentes políticos inescrupulosos, así como la extrema derecha del país, insisten en-

que el fuero militar sea ampliado, con lo cual las violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario cometidos por los militares quedarán en la impunidad.

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miércoles, abril 18, 2012

La Cruz Roja denuncia que problemas humanitarios aumentan en zonas olvidadas

Un informe divulgado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) indica que ese organismo internacional registró en Colombia un aumento de problemas humanitarios que afectan a la población civil, como desplazamientos forzados, amenazas, violencia sexual, infracciones contra la misión médica y daños a bienes civiles.

"Nos preocupan el deterioro de la situación en algunas zonas, en muchos casos por la intensificación de los combates y las operaciones militares, y específicamente la falta de acceso de las comunidades alejadas a servicios básicos como los de salud, educación, agua y transporte.

"Vemos con preocupación cómo muchos pobladores de esa otra Colombia caen cada vez más en el olvido", expresó Jordi Raich, jefe de la delegación del CICR en Colombia.

En 2011, el CICR documentó más de 760 presuntas violaciones del derecho internacional humanitario y de otras normas básicas cometidas por todas las partes en conflicto en Colombia, afirma el documento.

Según el organismo, las regiones donde se registró un aumento de las consecuencias para las víctimas fueron: Cauca, Nariño, Chocó, Antioquia, Córdoba, Putumayo, Caquetá, Meta, Guaviare y Norte de Santander. En ciudades como Medellín, Tumaco y Buenaventura, las consecuencias del conflicto coexisten con otras formas de violencia organizada.

"Unos hombres armados entraron a mi casa, yo estaba sola con mi hijo de diez años", relata una de las víctimas atendidas por el CICR en 2011. "Ellos empezaron a acusarme de colaborar con los otros y me decían que tenía que hablar.

“Luego entre tres de ellos me violaron. Los otros no hacían nada, se quedaban mirando. Después de esto tuvimos que irnos. Caminamos doce horas con mi hijo hasta llegar a la ciudad".

El CICR también documentó casos en los que la aspersión aérea de cultivos ilícitos afectó las plantaciones lícitas utilizadas para el sustento de comunidades en zonas de conflicto, lo que dificultó su acceso a la alimentación y a medios de sustento.

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Conflicto social y armado/
'Un proceso de paz con las FARC no puede ser secreto ni a espaldas del país': 'Timoleón Jiménez’

Con el título de “Sin más ases bajo la manga, Santos”, el máximo comandante de las FARC, “Timoleón Jiménez”, ratifica la disposición de ese grupo insurgente-

a realizar diálogos de paz con el Gobierno para darle una solución política al conflicto social y armado que ha venido desangrando al país desde hace casi medio siglo.

A continuación transcribimos en su integridad la carta fechada el 14 de abril de 2012 y firmada en las montañas de Colombia:

Sin más ases bajo la manga, Santos

Es sabido que el talante conservador de Aristófanes, el gran dramaturgo ateniense, lo llevó a satirizar a Sócrates, cuyas reservas sobre los valores griegos tradicionales le parecieron peligrosas para el Estado.

Pese a ello, gran parte de su obra es una condena a la guerra, en particular a las llamadas guerras del Peloponeso libradas largamente entre su ciudad natal y Esparta. Acontecimientos recientes traen al recuerdo su comedia La Paz y ponen de presente su vigencia.

Trigeo, nativo de Atmón, viñador honrado, enemigo de pleitos y delaciones, como se presenta ante Hermes en  las puertas del Olimpo, decide, en ausencia de Zeus y aprovechando que el artífice de las guerra duerme,-

ejecutar la audaz hazaña de desenterrar a La Paz, la diosa perseguida que ha sido confinada en la profundidad de una caverna bajo los más grandes peñascos, en donde la custodia además Cerbero, el fiero y monstruoso can de tres cabezas.

Para conseguirlo se ve obligado a aplacar la furia de Hermes, dispuesto a cumplir la orden de Zeus de asesinar a quien lo intente. Para ello se apoya en el Coro, conjunto virtual de voces que representan el sentir de gran parte de los pobladores de Grecia.

El rescate de La Paz resulta una experiencia reveladora acerca de los verdaderos orígenes de la guerra, los pretextos que se buscan para hacerla y  las ambivalentes posiciones de muchos de quienes afirman desear la concordia cuando en realidad la odian.

Conviene develar qué grandes negocios han logrado ocultarse tras la guerra en Colombia. Para referenciar uno solo de ellos, conviene  leer la reciente crónica de Alfredo Molano titulada Paramilitarismo y palma en el Catatumbo.

Una certeza parece danzar en su trasfondo.  Cuando el empresario palmero Carlos Murgas fungió como Ministro de Agricultura de Andrés Pastrana, ese gobierno decidió implementar un proyecto nacional de expansión de la agroindustria de la palma.

Para ello creó el Banco Agrario e ideó las alianzas productivas.  En la misma Administración se cumplió la incursión de Salvatore Mancuso y sus hordas asesinas al Catatumbo.

Tras asesinar, amenazar y desterrar a miles de campesinos y familias, con evidente complicidad policial y militar, esas bandas criminales pasaron a controlar la propiedad de la tierra en amplias zonas del Norte de Santander.

Sobrevino entonces la subasta al por mayor de pequeños y medianos predios. Esto ocurría en tiempos del despeje.

Dispuesta por Uribe la desmovilización paramilitar, las empresas palmeras del señor Murgas se convierten en principales adquirentes de esas tierras. También en los montes de María, donde había ocurrido lo mismo.

Aceleran a fondo sus proyectos agropecuarios, fortalecidos por decretos que imponen que el veinte por ciento del combustible usado en el país debe contener biocombustible derivado de la palma, asegurando así el mercado y el beneficio a los pacíficos y ecologistas empresarios.

Ahora que Santos habla de restituir tierras a las víctimas, está claro que los terceros adquirentes de buena fe que adelantan proyectos agroindustriales no serán afectados de ningún modo. Todos felices con el negocio redondo.

Las FARC, que combatimos con energía y coraje la avalancha militar y paramilitar, fuimos elevados a la oprobiosa categoría de terroristas y narcotraficantes, y transformados en los enemigos número uno del país y del progreso. Satán tenía su nido en el Caguán.

Recuerdo ahora a la respetable cacica Consuelo Araujo Noguera, cuya vida se perdió en el demencial intento militar por rescatarla de manos de un frente de las FARC. Cuánto se dijo y sentenció contra nosotros.

Muchísimo, pero muchísimo más que lo que se dijo cuándo el país se enteró que su hijo Hernandito, gobernador del Cesar, era un reconocido jefe paramilitar. O cuando se publicó que su hermano, sus sobrinos y su cuñado estaban metidos hasta el cuello con “Jorge 40”.

Eran los tiempos en los que el Presidente Uribe no perdía oportunidad de viajar a Valledupar.  Muy bien asistido por su director del DAS, horroroso capítulo sobre el que los poderes establecidos consideran haber conseguido echar tierra suficiente.

Se equivocan. Un proceso de paz con las FARC no puede ser secreto ni a espaldas del país, ha de ser el escenario en el que el pueblo colombiano pueda volver a denunciar y conseguir por fin justicia por tanta barbaridad sufrida.

A cosas así las llaman con desprecio en la gran prensa shows mediáticos, seguramente con la correspondiente indicación de las alturas. Cada vez que los de abajo pronunciamos las palabras democracia, justicia o equidad social,-

se irritan furibundos los poderosos mercaderes que asimilan el crecimiento de sus fortunas a la suerte general de los demás nacionales. Si ya todo eso está logrado, repiten orondos y burlones. Eso, precisamente, es lo que discutimos.

El enriquecimiento desaforado y salvaje de unos cuantos ha significado el envilecimiento de las condiciones de vida de la mayoría.

Y el aparato estatal de gobierno, legislación, justicia y fuerza desempeña el exclusivo papel de aplastar la inconformidad al precio que sea.

Por encima de tanta infamia mediática, ninguna otra causa produce la guerra que se libra en Colombia. Son esas las realidades que deben abordarse y situarse en vías de solución en una mesa de diálogos.

Con esa convicción estamos dispuestos a conversar de paz con el actual gobierno. Para que no se diga después que las FARC le mentimos al país.

No tememos en absoluto debatir y demostrar que han sido los grandes empresarios del capital y la tierra quienes  han renovado una y otra vez su carnicera brutalidad, a fin de firmar grandes negocios sobre la sangre de los desposeídos. 

Si un importante sector de inversionistas muestra interés en dar el paso hacia la paz, lo acompañamos. Eso sí, muy alertas.

El día de su posesión, Santos farfulló acerca de su intención de diálogo con las FARC.  Unos días después molía a bombas el campamento del Comandante Jorge Briceño.

Durante más de un año abusó con su ficción de la llave, lo cual no excluyó el ataque mortal al Camarada Alfonso Cano, el hombre que tomaba más en serio el asunto y movía al resto del Secretariado a posibilitar contactos.

Santos sabía muy bien eso, lo que no le impidió llorar emocionado. La doble moral siempre ha sido imputada a nosotros.

Por nuestra parte, sentarse a conversar no apunta a ningún tipo de rendición y entrega. La reincorporación a la vida civil implica y exige una Colombia distinta.

El gran capital inversionista tendrá que asumir que la realidad puesta de presente por la crisis, requiere un cambio profundo en su modo de actuar, una nueva manera de relacionarse con los pueblos.

Confiamos en que sea esa la voluntad oficial. Así, sin duda, podremos entre todos desenterrar la Paz. Sin más ases bajo la manga, Santos.

Timoleón Jiménez
Comandante del Estado Mayor Central de las FARC-EP
Montañas de Colombia, abril 14 de 2012

Fuente: http://anncolprov.blogspot.com/2012/04/comandante-de-las-farc-renueva-su.html

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Conflicto social y armado/ Periodismo y guerra en Colombia
“Tenemos que hablar sin términos de odio”, Karl Penhaul
“Cuando estoy en el campo cruzo una línea de militares, luego una de paramilitares y llego donde la guerrilla. Si les quito la insignia lo que estoy viendo son las mismas caras, las mismas caras de pobres, de muchachos jóvenes”
Por: Juan Carlos Hurtado Fonseca. Voz              

El reportero extranjero que ha entendido el conflicto colombiano mejor que muchos periodistas de la gran prensa.

Como periodista que cubre conflictos armados en diversos países del mundo, Karl Penhaul cree que tiene la misma responsabilidad de otros que hablan sobre economía o política. Llegó a Colombia hace 16 años después de cubrir en Méjico el levantamiento del Ejército Popular Revolucionario, EPR.

En el año 2000 salió de Reuters e inició a trabajar con CNN cubriendo Afganistán. En Irak fue agregado a una unidad de helicópteros de ataque, luego pasó a acompañar una unidad de infantería y estuvo con una de paracaidistas helicoportados. Cubrió la guerra Israel y Líbano en 2006,  e Israel y Gaza.

Su amplio conocimiento en el cubrimiento periodístico de conflictos bélicos ha dado para que sea consultado y comente en grandes medios, episodios de la guerra colombiana, la que no ha conocido desde los escritorios en Bogotá o las oficinas de comunicaciones de instituciones castrenses; sino desde la selva, en los campos de batalla, bajo el fuego, es decir, con las botas en el barro.

Falta experiencia

Cuando se ve el cubrimiento del conflicto armado por parte de los grandes medios de comunicación, es fácil entrever que los periodistas colombianos no lo conocen. ¿Con base en su experiencia qué concepto le merece esta problemática?

Es complicado. Nada de lo que voy a decir va a ser una crítica contra los periodistas colombianos. Porque ya sean de RCN, Caracol, VOZ o Semana, aquí hay excelentes periodistas porque tienen calle, no les gusta estar tras el escritorio.

Están dispuestos a sudar para llegar al último rincón del país a donde sea necesario. Tengo un gran respeto por mis colegas colombianos por ser trocheros. Pero como todo; los problemas del periodismo en este país no son muy diferentes a los del resto del mundo; nos falta es contextualizar la noticia.

En el caso de Colombia, sale un estudiante y por mucho que les enseñen en teoría en una facultad necesitan experiencia.

Y esta viene con estar en situaciones, sortearlas y llega con los años. Si considero que puedo hablar del conflicto colombiano es porque he estado aquí 16 años; si hubiera llegado el año pasado solo tendría un concepto leído del mismo.

Pero como llegué un mes después del ataque guerrillero a Las Delicias, a los pocos días del fin de las marchas cocaleras en Caquetá y Putumayo, he vivido un tramo de la historia del conflicto.
Desde las liberaciones de los soldados en Cartagena del Chairá, El Billar, el proceso de paz, hasta los últimos acontecimientos. Tengo esa experiencia que solo viene con los años.

Pero además de la experiencia debe haber un conocimiento del conflicto social y armado; y desde mi punto de vista no lo hay.

Los medios como las facultades intentan poner todo en segmentos. El conflicto armado lo consideran ajeno a las noticias económicas: Dicen: “Conflicto armado, eso es para los periodistas en guerra; económicas, eso es para los especialistas con gafas que analizan cifras”.

Un ejemplo, esta semana vi en Portafolio que según la OIT Colombia tiene uno de los 20 salarios más bajos del mundo, y eso promediando el salario en millón trescientos mil pesos.

La mayoría de los trabajadores no ganan ese dinero; lo que quiere decir que se está compitiendo con la India en términos de salarios bajos.

Pero nadie hace la relación entre esto y el conflicto socioeconómico que vivimos. Entonces, estamos fragmentando la economía y los conflictos sociales del conflicto armado; porque aquí los grandes medios quieren hacernos creer que el conflicto armado perdió sus raíces, la ideología. Yo digo que eso es falso.

De acuerdo que es falso, pero ¿qué le ha dado a pensar eso?

Por ejemplo, en los últimos 10 días fui a hablar con la mamá de Luis Alfonso Beltrán, ella es del Tolima, creció en un pueblo conservador; echando carreta con ella, hablando de la liberación de su hijo me empieza a hablar de la violencia de parte de los liberales contra los pueblos conservadores. A esta mujer no se le ha olvidado las raíces del conflicto.

Vino un señor a repararme la lavadora, quien creció con las historias de su papá, de los pájaros conservadores contra familias liberales en el Tolima.

Hace cuatro meses en Caquetá me reuní con un comandante del Bloque Sur y le dije,“Los grandes medios dicen que ustedes han perdido la ideología que se les ha olvidado las razones de esta guerra”, y me dijo “Cómo voy a olvidarlo.

“Mi mamá siempre me cuenta que me sacó de la casa en llamas mientras mi papá y cuatro tíos estaban muertos adentro. Ni siquiera escapamos con la ropa puesta sino que los vecinos nos iban vistiendo”.

Entonces digo, desde múltiples puntos de vista, desde los familiares de los policías y militares capturados en combate y después privados de su libertad, no se han olvidado de las raíces del conflicto.

¿A quién conviene en este país que olvidemos las raíces del conflicto? Nosotros como periodistas no somos historiadores por lo que no podemos todos los días estar hablando de eso, pero tenemos que tener una contextualización en nuestro cerebro para no caer en esas pendejadas fáciles.

Ese conocimiento de la historia debe ser una base de entendimiento para contextualizarlo con otras cosas que están pasando.

Usted no hace críticas a los periodistas sino que les hace un reconocimiento a su labor, yo sí les hago las críticas por la banalidad con que cubren el conflicto, aunque creo que el problema está en los medios. Hay periodistas que reconocen que no pueden decir las cosas como son.

¿Qué pasa ahí con la profesión?

A diferencia de Inglaterra donde hay más medios, hay grupos de medios de comunicación, también en Estado Unidos. Aquí los dueños de algunos medios son grupos económicos muy grandes, entonces comunicaciones es solamente una parte.

Podríamos pensar que esto puede ser parte del problema, porque soy un gran industrial, miembro de un gran grupo económico, cómo voy a informar objetivamente. No, porque hasta cierto punto soy parte del conflicto económico y social en Colombia, ya que hay un desequilibrio social muy grande.

Cuando veo ciertos contenidos de televisión, digo, no estamos haciendo nuestra función social de informar, estamos cayendo en la misma trampa que caen medios como CNN al dar noticias que gracias a los genios de mercadeo creemos que nuestro público quiere ver.

Las noticias del medio día muestran por ejemplo choques de autobuses, accidentes con niños, porque piensan que a esta hora están viendo más amas de casa que se preocupan más por sus niños que por el conflicto económico, social y militar en este país.

Estamos dando al público lo que pensamos que quiere nos desligamos de informar sobre lo otro. Es un problema de fondo.

Pero insisto en que hay una responsabilidad de los periodistas.

Hay que ser autocríticos y en términos corteses tengo que frentear al editor para decir, por qué no te parece que la pobreza es una noticia, por qué no utilizamos términos más neutros del DIH; como en el caso de los liberados y no términos politizados como secuestro, terrorismo.

Pero no; simplemente agachamos la cabeza y creemos que como el editor utiliza la palabra secuestrado refiriéndose a capturados en combate privados de su libertad, entonces yo también debo hacerlo, es un poco de autocensura. Nos falta más carácter.

Dicen cubrir conflicto pero se dedican es a reproducir los documentos oficiales. ¿No será que si se conoce un poco de manera más descarnada las entrañas de la guerra, ayudaría a crear una conciencia sobre la necesidad de terminarla?

Creo que sí ayudaría. Pero hay varios problemas ahí. Uno de ellos es de carácter económico. Cuesta mandarnos al Caquetá, al Vichada, al Putumayo para cubrir una batalla.

Pero hay los recursos. Los grandes medios los tienen.

Sí, pero siempre los editores o los jefes están viendo si eso vale la pena o no, si vale la pena en términos económicos, del público, de mercadeo. Además, la guerra en Colombia tiene su dinámica y es una guerra supremamente móvil.

Si por ejemplo estoy en Mapiripán y escucho el primer tiro abajo del río es muy posible que en el momento que llegue al lugar ya no haya nada. Porque es una guerra de escaramuzas de golpear y retirarse, de golpes rápidos. Incluso queriendo es problemático llegar al punto de la pelea en el momento que se da.

A menos que se adopte el modelo que desarrolló Estados Unidos en Irak, que era tener periodistas agregados a las unidades militares; se firmaba un documento donde se liberaban de toda responsabilidad y el reportero estaba con ellos en las peleas.

Campañas de propaganda

Pero eso lo intentó el Ejército colombiano cuando dio algunas capacitaciones para hacer reportería de guerra, los transportaba en sus helicópteros al lugar del combate. Pero ahí el periodista ya va amarrado…

Eso ha sido más propagandístico, incluso más que en Estado Unidos. Hay que ser claros los gringos no nos llevaron como periodistas a la invasión de Irak simplemente por buena gente;  ellos necesitaban vender su guerra por razones políticas a su público.

En el caso colombiano llevan a los periodistas para explicar la dinámica de las fuerzas militares y eso es muy útil. Pero si no aplicamos nuestro propio criterio después es difícil buscar espacio entre los periodistas y las fuerzas militares.

He visto casos donde llevan al periodista a ver una posición delantera en la selva, a un monte muy lejano y encima del monte tienen una pieza de artillería muy grande y la disparan. Para la imagen eso es impresionante, pero sabemos que aquí la guerra no se pelea así.

Tenemos que utilizar el cerebro para periodistas saber que la dinámica de la guerra no es así, sino a pata, con movimiento de tropa helicoportada, es una guerra rápida, de fúsil. Lo que nos muestra el Ejército es una visión muy propagandística.

No culpo al Ejército es su función; lo mismo que la función de la guerrilla con sus componentes políticos y propagandísticos. Es el juego de ellos y nosotros como periodistas tenemos que estar por encima de eso.

También hay que decir que ni el Ejército ni la guerrilla nos quieren llevar a combates por el riesgo de que un periodista quede muerto o mutilado en combate y no están dispuestos a asumir las responsabilidades.

Sólo por la condición física un periodista puede convertirse en lastre para un militar, una responsabilidad extra y que le pase algo sería mala publicidad.

Pero nosotros sí tenemos que enfocarnos en lo más importante de una guerra y es el impacto de esta sobre la población civil, eso hoy día casi no se hace.

Tienden es amostrar cosas muy emotivas como el niño llorando o la madre con el niño en sus brazos. Hay problemas cubriendo la guerra por la dinámica de la misma.

Buscar un nuevo lenguaje

Pero creo que tampoco existe el interés de los medios de hacerlo así como usted lo hace. ¿Será que al estar en el campo de batalla se verían cosas muy diferentes a lo que dicen los titulares de prensa que se hacen desde la ciudad?

Obvio que sí. Te doy un ejemplo sin el ánimo de criticar a Caracol. Para describir el combate de El Billar hablaron del episodio más bárbaro de la guerra en Colombia.

Son palabras fáciles, sonantes pero si se ve la guerra con menos emotividad y en términos más técnicos, creo que allí fue la victoria más grande de la guerrilla en campo de batalla.

Fue una pelea en campo abierto y no fue con tropas de niños escolares sino contra una de las unidades elites en este momento la Móvil 3. Es un acto bárbaro, hubo muertos, capturados, pero la barbarie es parte de una guerra.

Es la naturaleza de la guerra por eso tenemos que ser un poco más equilibrados en nuestras descripciones.

De pronto no están interesados cubrir la guerra porque es posible que a los colombianos no les interese eso, después de tanto tiempo de sufrirla. Pero como periodistas podemos tomar la iniciativa y decir que vamos a informar de la guerra porque necesitan saber.

Si están cansados de que les cuente de la misma forma, tenemos que encontrar un nuevo lenguaje, nuevas técnicas para endulzar un poco la píldora.

Hay que encontrar el lenguaje apropiado para la época, para informar a todas las generaciones, en palabras y conceptos que entiendan y con historias para que puedan establecer una relación con las víctimas de la guerra, incluso con las partes de la guerra.

Ya que toca el tema de los lenguajes, hoy día se ve que cuando caen militares en combate o en una emboscada son presentados como masacrados o asesinados, pero si son guerrilleros son dados de baja.

La gran mayoría de colombianos cree que los militares estaban secuestrados y no eran prisioneros a la luz del DIH. ¿Es evidente que se está tomando partido?

Si por lo menos nos referimos en términos de DIH como una lengua franca, yo criticaría a un periodista que se refiere a esos militares como secuestrados, también rechazaría el término prisioneros;-

porque el DIH dice que para conflicto interno son capturados en combate y después de tenerlos un tiempo pasan a ser privados de la libertad por un grupo armado. Creo que tenemos que quitar esa emotividad.

Si queremos inyectarle emotividad a la noticia deje que los personajes hablen por sí solos. La mamá que su hijo fue víctima de la guerra es normal que ella hable en términos emocionales.

Si un militar llega del campo de batalla lleno de adrenalina, de miedo o de orgullo es normal que hable en estos términos.

Lo mismo que un guerrillero. Pero nosotros debemos utilizar esa lengua franca. Por eso estoy de acuerdo contigo, una emboscada es parte y arte de una guerra, si allí cae guerrilla o militares no hay que hablar con odio.

Cuando estoy en el campo cruzo una línea de militares, luego una de paramilitares y llego donde la guerrilla. Si les quito la insignia lo que estoy viendo son las mismas caras, las mismas caras de pobres, de muchachos jóvenes. No tenemos que hablar con términos de odio de unos y alabando a los otros.

Entonces podemos decir que falta una especie de pedagogía para informar sobre la guerra. Porque cuando se informa se quiere lograr determinadas sensaciones en el público y creo que hay que hacer la apuesta a que esto se solucione de manera negociada.

El problema es que hay periodistas que por diferentes razones tienen su opinión personal del conflicto y si eso se traslada al tema y al tratamiento del mismo, puede haber decidido a priori que un lado tiene la razón y el otro no.

Y si llenamos nuestras informaciones con lenguaje de odio hacemos un flaco servicio a la búsqueda de una solución. Aunque no toda guerra se soluciona con un proceso de paz, sino porque alguien gana. Las guerras se inician no pensando en un proceso de paz.

Los gringos no entraron a Irak pensando en un proceso de paz. Entonces, los periodistas no podemos estar al servicio del proceso de paz sino de la comprensión de la guerra por parte del público para que sea él quien decida.

Un proceso de paz donde se habla de entrega de armas y rendición no es un proceso de paz porque un lado ganó.

Mañana se pueden silenciar los fusiles pero ahí no se solucionaron los problemas del país; no se soluciona lo de los sueldos más bajos del mundo, la creciente pobreza, la brecha entre ricos y pobres, los problemas de educación y salud.

Ya que usted sí se ha untado de barro en la selva cubriendo el conflicto, ¿cuál es la situación actual de la guerrilla?

Hoy día la guerrilla es muy diferente a la que conocí en el despeje de Cartagena del Chairá de 1997. Estaban alcanzando la fase de equilibrio estratégico para pasar a guerra de posiciones.

Hoy día no ha podido manera de contrastar ese poder aéreo de la ayuda norteamericana y la movilidad del Ejército colombiano con helicópteros. Es una guerrilla que no ha encontrado respuestas aunque está en transformación.

En términos políticos, se desgastaron mucho en la percepción internacional con el tema de los militares capturados y los secuestrados.

También en lo militar, por ejemplo Operación Jaque el gobierno entra y compra la liberta de Ingrid y los gringos, pues bueno… La mitad de la guerra en Afganistán se resolvió con agentes de la CIA con bultos de plata.

Los golpes darían la impresión de que están en vía a ser derrotados. ¿Pero qué realmente está pasando? Yo en abril del año pasado estuve 10 días con una columna de combate y ellos no están hablando de rendición,-

están bien equipados, en pie de combate, comiendo bien, pensando en cuando tomen el poder, y la jerarquía sigue intacta porque pueden relevar mandos; no hay un fraccionamiento de la línea de mando.

Aún no se puede decir que hay una derrota de la guerrilla y si se hace, el problema del país no se acaba.

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Concluye con éxito el seminario Alternativas Ecológicas a la Avenida Longitudinal de Occidente
Por Colectivo Suba Nativa

El pasado domingo 15 de abril diversas organizaciones ambientales del occidente de Bogotá llevaron a cabo un recorrido ecológico por la Reserva Forestal del Norte y la ruralidad de Suba en la Vereda Chorrillos,-

donde se dio cierre a las actividades que durante dos meses desarrollaron los jóvenes del Colectivo Suba Nativa, recorriendo parte importante de los ecosistemas del occidente de Bogotá, que se verían gravemente deteriorados si se llegara a construir la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO).

Además se recogieron las ideas de las personas que participaron del Seminario, para el establecimiento de una alternativa de movilidad armoniosa con los valores ambientales, sintetizada en la propuesta Corredor Ecovial de Occidente (Ver adjunto). 

Esta jornada contó con la participación del Director del Instituto de Estudios Urbanos, el profesor Gerardo Ardila, quien expuso todo el proceso de transformación del borde norte de la ciudad y la lucha emprendida-

por la protección de sus valores ambientales en el proceso de declaratoria de la Reserva Forestal del Norte, la cual evita la expansión urbana e impide la construcción de la ALO en este tramo, protegiendo a su vez la zona rural de la localidad de Suba.

El concejal de Bogotá Roberto Sáenz también participó en la actividad, reconociendo el trabajo de los jóvenes que han venido asistiendo al seminario y respaldando desde su trabajo en el Concejo la propuesta del Corredor Ecovial de Occidente.

Finalmente, los asistentes plantearon la necesidad de continuar aunando esfuerzos para la consolidación de la propuesta ambiental y quedó abierta la invitación a un gran foro distrital, donde se pedirá a la administración la construcción de una mesa técnica con ámplia participación de la ciudadanía.

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martes, abril 17, 2012

Seguridad narcocrática/
Condenan a oficial y a dos soldados del Ejército por asesinato a sangre fría
Por Camilo Raigozo

El Juez Único Especializado de Santa Rosa de Viterbo, Boyacá, condenó a un oficial y a dos soldados profesionales, al hallarlos culpables del asesinato a sangre fría de Carlos Mesías Guevara Rincón.

Según la Fiscalía el crimen fue perpetrado el 15 de marzo de 2007, en la vereda Guayabal del municipio de Labranzagrande (Boyacá).

Uno de los criminales pertenecientes al Ejército Nacional es el subteniente Abdón Andrés Reyes Argotty, condenado  a 43 años y ocho meses de prisión como coautor responsable de los delitos de  homicidio en persona protegida en concurso con falsedad ideológica en documento público y fraude procesal. El oficial también deberá pagar una multa de 2.779 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Los otros dos terroristas estatales son los soldados profesionales Fabio Ferney Flórez Valencia y Miguel Antonio Pineda Hernández, quienes deberán purgar 40 años y 10 meses de prisión y pagar una multa de 2.729 salarios mínimos legales mensuales vigentes, por su responsabilidad en el  homicidio en persona protegida.

De acuerdo con la investigación, adelantada por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y DIH, los tres criminales ingresaron a la vivienda de la víctima y se lo llevaron sin dar ninguna explicación.

Tres días después, el cadáver de Guevara Rincón fue presentado en el municipio de Pajarito, Boyacá, como guerrillero del ELN dado de baja en combate.

En la actualidad el Gobierno, el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, altos mandos castrenses, congresistas y dirigentes políticos inescrupulosos, así como la extrema derecha del país, insisten en-

que el fuero militar sea ampliado, con lo cual las violaciones a los derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario cometidos por los militares quedarían en la impunidad.

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Región del Sumapaz
Comunidades contra la destrucción del páramo por construcción de hidroeléctricas
Por Camilo Raigozo. Notimundo

El pasado sábado 14 de abril, en el municipio de Cabrera, región de Sumapaz, Cundinamarca, las comunidades realizaron con gran éxito el: Foro regional por la defensa del agua, la vida y la pervivencia en el territorio.

Al evento asistieron unos 400 representantes campesinos de las veredas de Cabrera y de municipios aledaños, funcionarios de la administración local, en cabeza del alcalde Hernando Medina, la senadora del Polo, Gloria Inés Ramírez y voceros de otras organizaciones sociales.

Entre los objetivos del foro estuvo la  toma de consciencia sobre el gran daño que ocasionarán  al páramo de Sumapaz, a la vida, a las comunidades que habitan en él, a la biodiversidad del país y al clima del planeta, la construcción de hidroeléctricas y otros megaproyectos planeados por empresas transnacionales en complicidad con el Gobierno Nacional.

El páramo de Sumapaz

El páramo de Sumapaz es el más grande del mundo, con 178 mil hectáreas de extensión. Se encuentra ubicado sobre la cordillera oriental, en los departamentos de Cundinamarca, Huila y Meta.

Posee una gran riqueza hídrica y montañosa, con lagunas, quebradas y riachuelos de gran pureza y zonas vírgenes. En él nacen ríos que van, unos a la cuenca del Magdalena y otros a la cuenca del Orinoco, convirtiéndose en una fuente vital para el país.

El páramo de Sumapaz es inmensamente rico en fauna y flora. Allí viven osos de anteojos, venados,  cóndores, tucanes, colibríes, águilas, conejos, frailejones milenarios y de gran tamaño, musgos, pajonales y paisajes paradisíacos.

Otras experiencias

El foro contó con los testimonios y experiencias de comunidades de otras regiones del país afectadas por la construcción de hidroeléctricas y otros megaproyectos destructivos, tales como:

La hidroeléctrica El Quimbo, en el Huila; hidroeléctrica El Cañón de las Hermosas, en el Tolima; hidroeléctrica El Guavio, en Cundinamarca; embalses de San Rafael, El Peñon y Guatapé, en Antioquia e hidroeléctricas Porce II, III y IV, en el río del mismo nombre, en Antioquia.

Dos representantes de la Asociación de afectados por la hidroeléctrica el Quimbo, Asoquimbo, en el Huila, expusieron detalladamente el calvario que han padecido las comunidades y los abusos del Gobierno y de la empresa transnacional, Emgesa, favorecida de manera irregular con el otorgamiento de la licencia de construcción de la hidroeléctrica.

“Con organización, decisión y unidad, las comunidades afectadas por la construcción de la hidroeléctrica El Quimbo, seguiremos luchando y resistiendo por nuestros derechos vulnerados y contra la destrucción del agua, de la vida, del río Magdalena y de la biodiversidad en el territorio”, dijeron entre otras cosas los representantes de Asoquimbo.

Por su parte voceros de las comunidades afectadas por el proyecto de la hidroeléctrica en el Cañón de las Hermosas en el Tolima, denunciaron entre otras atrocidades, que previamente se militariza, y en algunos casos se paramilitariza, las áreas que van a ser arrebatadas para la construcción del megaproyecto.

Entonces se presentan toda clase de atropellos de los militares, tales como, asesinatos, amenazas, pillajes, violaciones sexuales, detenciones arbitrarias, control de movilidad y de alimentos y estigmatizaciones, entre otras, con el fin de desalojar los territorios.

“Hay al menos 39 ‘falsos positivos’ cometidos por el Ejército y entre enero y julio del año pasado  fueron cometidos más de 40 asesinatos por una ‘bacrim’  que funcionaba dentro del Batallón Caicedo”, denunciaron.

Varios campesinos le declararon a Notimundo que en la región del Sumapaz hay cuatro militares  por cada habitante y que su desempeño es el de un ejército de ocupación.

Yenny Pino, vocera del Consejo Mayor Comunitario del Cañón del Porce por la Dignidad, le contó al auditorio las tragedias vividas por las comunidades afectadas por las hidroeléctricas Porce II y III, así como la lucha y resistencia que han mantenido para frenar la construcción de Porce IV, por Empresas Públicas de Medellín, EPM.

En su intervención Pino explicó las experiencias de las comunidades, sus errores y sus aciertos, para que las comunidades del Sumapaz  las tengan en cuenta a la hora de enfrentar al Gobierno y a las transnacionales que quieren destruir al páramo.

La senadora del Polo, Gloria Inés Ramírez, hizo varias reflexiones en su intervención: “Las multinacionales ven a los territorios simplemente como mercancías que generan muchas ganancias a los inversionistas.

“En cambio para los campesinos la tierra y el territorio lo es todo: su proyecto de vida y el de sus familias, su historia y su futuro, su tejido social, su cultural, su economía y su seguridad alimentaria, entre otros.

“Por eso todos los megaproyectos se han construido sobre un baño de sangre. Cada proyecto de estos viene acompañado de la militarización del territorio. En El Quimbo, ante la resistencia de las comunidades, el Gobierno ordenó el desalojo a sangre y fuego”, recordó la senadora a los presentes.

En su última reflexión Gloria Inés Ramírez dijo que “la locomotora del doctor Santos para traerle el desarrollo a Colombia, es una locomotora que va en contra del campesinado colombiano.

“No es cierto que nos opongamos al desarrollo. Pero queremos un desarrollo que respete la tierra, que respete el territorio, que respete a las comunidades y sobre todo que respete la dignidad del ser humano”.


Por su parte César Jeréz, representante de la Asociación Campesina del Valle del río Cimitarra, Acvc y de la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina, Anzorc, invitó a ver esta figura, como una posibilidad real para construir, fortalecer, ampliar y defender las zonas de reserva campesina y por ende la defensa del agua, de la vida, de la tierra y el territorio.

Todas las intervenciones coincidieron en que es fundamental y urgente, que todos los campesinos, indígenas y afrodescendientes  de Colombia, se organicen y se unan a nivel nacional, para defender con éxito la tierra, el territorio, el agua, la vida y la dignidaad.

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