jueves, noviembre 20, 2014

Parauribismo
Paramilitares reunieron forzadamente a todos los pobladores y los amenazaron
Por Camilo Raigozo. Notimundo

Los hechos ocurrieron en la mañana de este miércoles 19 de noviembre en los corregimientos de La Rica y Juan José, municipio de Puerto Libertador, Córdoba, mientras la fuerza pública miraba para otro lado.

Paramilitares fuertemente armados autodenominados “autodefensas gaitanistas” obligaron a la población de estos corregimientos a reunirse con el fin de amenazarlos, amedrentarlos y de sembrar el terror en la zona.

Los criminales acentuaron las amenazas contra el líder campesino Arnobis Zapata Martínez por ser quien preside la asociación de campesinos que resisten en su territorio contra las tropelías del régimen y su demencial estrategia militar-paramilitar.

Según la denuncia de la Asociación de Campesinos del Sur de Bolívar, Ascsucor, el dirigente campesino se encuentra en zona rural del corregimiento de Juan José sin ninguna protección por parte del Estado.

Zapata Martínez es defensor de los derechos humanos, presidente de Ascsucor y responsable de la Comisión de Organización y Control del Plan para el Movimiento Político y Social Marcha Patriótica Departamental Córdoba.

Desde el mismo momento en que se fundó la asociación campesina Zapata ha sido objeto de una persecución constante por parte de las autoridades policiales, militares y paramilitares, quienes no escatiman esfuerzo para señalarlo, estigmatizarlo y amenazarlo.

Todas las acciones criminales contra la población y contra Arnobis Zapata han sido denunciadas ante las autoridades competentes sin que haya habido ninguna acción para impedir los atropellos y muy posiblemente para impedir el asesinato o la desaparición de los dirigentes campesinos.

martes, noviembre 18, 2014

Diálogos de paz
Un intento de rescate a sangre y fuego del general Alzate puede ser fatal para la vida del mismo y para los diálogos de paz
Por Camilo Raigozo. Notimundo

El Derecho Internacional Humanitario (DIH) contempla en sus normas que en un conflicto armado interno como el que padece Colombia, el bando que intente rescatar a sangre y fuego a sus combatientes prisioneros en poder del enemigo es el responsable de lo que les pueda ocurrir a estos.

El pasado 16 de noviembre unidades de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo, FARC EP, capturaron como prisioneros al general del Ejército Rubén Darío Alzate Mora, a un suboficial y a una abogada de las fuerzas militares en el corregimiento Las Mercedes, distante 30 minutos de Quibdó, Chocó.

En un comunicado expedido este martes 18 de noviembre por Estado Mayor del Bloque Iván Ríos de las FARC-EP, confirmó ante el país y el mundo que efectivamente el general Alzate Mora y sus dos acompañantes se encuentran en su poder en calidad de prisioneros por efectos del conflicto armado.

En el comunicado las FARC EP expresan que conforme a lo dispuesto en el DIH, respetarán la vida, la dignidad y todos los derechos que poseen los prisioneros ordenados por el derecho de la guerra.

Sin embargo, de manera irresponsable el presidente Santos, su ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón y la cúpula militar, admitieron que han desplegado un gran operativo por aire, tierra  y agua, para dar con el paradero de Alzate y los otros dos prisioneros.

Estos operativos aventureros de rescate a sangre y fuego pueden resultar fatales tanto para la vida del general Alzate Mora y la de sus dos acompañantes, como para el proceso de paz, que es precisamente lo que esperan los enemigos de la mesa de diálogos de La Habana, entre estos el uribismo y una parte de las fuerzas militares.

Sin duda un desenlace mortal en el operativo de rescate serviría como gran pretexto para que los guerreristas enemigos  de la reconciliación de los colombianos presionaran aún más la ruptura de los diálogos.


Conflicto social y armado
Las FARC EP confirman que el general Alzate Mora y quienes lo acompañaban son sus prisioneros
Pr Camilo Raigozo. Notimundo

En un comunicado del Bloque Iván Ríos de las FARC EP, esta insurgencia pone en conocimiento del país y el mundo que el brigadier genearl del Ejército, Rubén Darío Alzate Mora, fue hecho prisionero por sus unidades que patrullan el río Atrato. 

El documento advierte que el grupo insurgente garantizará la vida, la integridad y demás derechos de los prisioneros en su poder, siempre y cuando el Gobierno no intente un rescate a sangre y fuego.

A continuación el comunicado en su integridad: 

Comunicado Bloque Iván Ríos


El día 16 de noviembre, a eso de las 15:00 horas, unidades guerrilleras pertenecientes al Bloque Iván Ríos de las FARC-EP, en ejercicio de sus tareas de seguridad, interceptaron, en uno de los retenes móviles que mantienen a orillas del río Atrato, el bote en que se trasladaba el señor Brigadier General del Ejército Nacional, en servicio activo, Rubén Darío Alzate Mora, comandante de la denominada Fuerza de Tarea Conjunta Titán que opera en esta zona del país.

En compañía del general Alzate viajaban el cabo segundo del Ejército Jorge Contreras Rodríguez y la señora Gloria Urrego, abogada al servicio de la mencionada unidad militar. Una vez identificados plenamente, pese a vestir ropas civiles, los tres fueron capturados por nuestras unidades, en razón a que se trata de personal militar enemigo, que se mueve en ejercicio de sus funciones, en área de operaciones de guerra.

Más si se tiene en cuenta la responsabilidad que ocupa el general Alzate en el Ejército Nacional, como cabeza de una Fuerza de Tarea Conjunta, estructura diseñada por los mandos militares del Pentágono para la guerra frontal contra el pueblo de Colombia y su insurgencia armada. Son grandes las cuentas pendientes del general Alzate con la justicia popular. Seguramente su caso amerita un detenido examen en el que habrá que balancear muchas cosas.

Todos los días, en distintos lugares del país o el exterior, el Presidente Santos reitera la orden de arreciar con todo el poder del Estado contra las FARC-EP. Y eso pese a las conversaciones de paz que se adelantan en La Habana. Su ministro de defensa bufa una y otra vez sobre lo cerca que están de caer las cabezas de los mandos guerrilleros, asegurando que quienes salen a dialogar en la Mesa de Conversaciones lo hacen para huir de la muerte inminente.

Buscamos la paz porque hay un conflicto armado, reconocido legal y políticamente por el actual gobierno. La soberbia de la oligarquía la lleva a pensar que incluso en medio del proceso de paz, posee el derecho de matar y despedazar colombianos, de aterrorizarlos y aplastarlos, sin que estos tengan el menor derecho a responder a sus violencias. Sin cese bilateral de fuego, las que el Presidente llama reglas del juego, no pueden operar solo para las fuerzas del Estado.

Respetamos la vida e integridad física y moral de nuestros prisioneros y estamos plenamente dispuestos a garantizarlo hasta donde nos sea permitido por la ira estatal. Las cárceles del país están hacinadas de prisioneras y prisioneros políticos y de guerra. La solución a los grandes males que padece nuestra patria tiene que ser la del diálogo, siempre hemos estado dispuestos a ello. Sin imposiciones, respetando la condición política y personal de los adversarios.

No está de más advertir que estamos subordinados a las decisiones que adopten las instancias superiores de las FARC-EP.

Estado Mayor del Bloque Iván Ríos de las FARC-EP

Montañas de Colombia, 17 de noviembre de 2014

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lunes, noviembre 17, 2014

Foto: El Espectador
Diálogos de paz
Santos no es serio en los diálogos de La Habana
Por Camilo Raigozo. Notimundo

Según información de la prensa, este domingo habría caído prisionero en manos de las FARC EP el general Rubén Darío Alzate, comandante de la Fuerza de Tarea Titán del Ejército, en el olvidado departamemto del Chocó.

Al momento del cierre de esta nota las FARC EP no se habían atribuido el hecho, en el que también habrían perdido la libertad en acciones inherentes al conflicto un suboficial y una abogada asesora castrense quienes acompañaban al general.

El presidente Santos, el ministro de Defensa, la cúpula militar, los medios de comunicación del régimen y los enemigos de la paz, salieron inmediatamente a mentirle al país aduciendo de que había sido un secuestro, lo cual es falso, según las normas del Derecho Internacional Humanitario. Esto en el caso de que en veredad hayan sido las FARC EP.

Lo que estipula el DIH para el caso del conflicto armado interno, en el caso colombiano, es que a los combatientes de los ejércitos en contienda que pierden su libertad en poder del enemigo por acciones propias de la guerra no tienen el estatus de secuestrados, sino de prisioneros.

Sin embargo todo el establecimiento miente para tratar de ganar la guerra a punta de falacias.

A pesar de que el Presidente se ha negado de manera arrogante a pactar un cese bilateral del fuego, pese a la insistencia de las FARC EP, para evitar que hechos como el anterior ocurran y se pierdan más vidas de soldados, policías, guerrilleros y civiles, ahora pone lo anterior como pretexto para suspender los diálogos, lo cuál es falta de seriedad y de respeto para con los colombianos, principalmente para con las víctimas del conflicto.

Cabe anotar que es muy extraño que el general hubiera roto todos los protocolos de seguridad y se moviera vestido de civil y sin la escolta adecuada en una zona en la que hacen presencia ejércitos insurgentes y criminales paramilitares, además de la fuerte militarización del régimen para facilitarle el trabajo de despojo a los megaproyectos y a las transnacionales.

Respecto a lo anterior muchos sospechan que puede tratarse de una coartada de los enemigos de la paz para acabar con los diálogos de La Habana.

La inteligencia del Ejército le dijo a los medios que “este plagio se habría fraguado con anterioridad, ya que la información de un guerrillero integrante de las redes de apoyo de las Farc, habría sido clave para confirmar el desplazamiento del alto oficial a esa zona.

“Asimismo, planearon con anterioridad su vestimenta, ya que según lo confirmó el propio Ministro de Defensa, los subversivos estaban de civil al momento de la retención”.

Lo anterior es poco creíble ya que la que primero muere en la guerra es la verdad y el ministro Pinzón y la cúpula militar son muy dados a mentirle al país sobre la realidad del conflicto, empezando por las normas y definiciones del DIH, al insistir en llamar “secuestrado” a quien no lo es.

Además por las características del enfrentamiento armado y a la luz del DIH el general era blanco legítimo con o sin uniforme porque como combatiente se encontraba en zona de conflicto.

Así mismo las fuentes afirmaron que el Presidente, el ministro de Defensa y la cúpula militar, de manera irresponsable, dieron órdenes perentorias a sus tropas para hallar al general, lo cual pone en alto riesgo su vida al intentar un rescate a sangre y fuego.

Esto los hace responsables por lo que les pueda pasar a los prisioneros, si es que estos están en poder de la guerrilla


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