viernes, noviembre 04, 2011

La paz sufre duro golpe con la muerte de Alfonso Cano
Por Camilo Raigozo

La muerte del máximo comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP, “Alfonso Cano”, en enfrentamientos con el Ejército, es un duro golpe no solo a la insurgencia, sino también a la esperanza de paz que tienen los colombianos.

Comunicados del ministerio de Defensa divulgado por los medios nacionales e internacionales aseguraron que Cano murió por bombardeos del ejército sobre la localidad de López de Micay, Cauca.

Analistas le comentaron a Notimundo que entre los posibles candidatos a reemplazar a Alfonso Cano estarían Timoleón Jiménez, “Timochenco”; Iván Márquez¸ Joaquín Gómez y Pablo Catatumbo.

Los especialistas también coincidieron en que queda descartada toda posibilidad de división y dispersión entre los altos mandos de las FARC candidatos a suceder a Alfonso Cano y lo más posible es que haya una pronta elección para sucederlo.

Es previsible que la muerte del máximo jefe guerrillero profundice el conflicto social y armado que padece Colombia desde hace casi cinco décadas  por el delirio triunfalista que desata este suceso en la derecha del país.

miércoles, noviembre 02, 2011

Seguridad narcocrática/ Nordeste antioqueño
Ejército bombardea áreas civiles y pone en riesgo la integridad de los moradores
Por Cahucopana

La corporación Acción Humanitaria por la convivencia y la paz del Nordeste Antioqueño, Cahucopana, denuncia ante la comunidad nacional e internacional las siguientes violaciones a los derechos humanos e infracciones al DIH por tropas del Ejército Nacional:

El día 27 de octubre de 2011, en jurisdicción del Municipio de Remedios, Nordeste antioqueño, en la Vereda Dos Quebradas, a orillas del Río Tamar, en la finca Tres Cruces, de propiedad de la señora Fanny del Socorro García Tapias,-

vicepresidenta de Cahucopana, a las 11:05 de la noche, aviones del Ejército Nacional descargaron cinco bombas de alto poder las cuales cayeron a escasos 1.000 metros de la vivienda, donde se encontraban 5 adultos y 3 menores de edad.

Esto tuvo como repercusión una afectación física y psicológica de los miembros de la familia y en general a las comunidades cercanas al sitio de los hechos.

Una de las consecuencias ha sido la crisis nerviosa generada a la señora Fanny del Socorro García quien tuvo que ser dirigida a la ciudad de Barrancabermeja para que se le preste la atención medica requerida.

Estos hechos han generado en las comunidades miedo y preocupación generalizados por la incertidumbre de que  estos sucesos pueden volver a presentarse, teniendo en cuenta además que ha sido una región violentada y con un alto riesgo de desplazamiento, debido a ser este, un territorio en disputa por actores armados legales e ilegales.

Por otro lado se vio afectado el proyecto productivo de la comunidad campesina, el cual es financiado por  el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo – PNUD a través del Programa de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio,-

que constan de la recría de búfalos, en estos hechos  murieron dos Búfalas que estaban en proceso de reproducción. Estos daños y perjuicios a los bienes comunales y la economía campesina son hechos que vulneran la permanencia de los campesinos en su territorio.

Exigimos:

1.       La conformación de una comisión de verificación urgente al sitio de los hechos con el objetivo de corroborar la situación en la que ha quedado la zona y las comunidades, en pro de las garantías de no repetición de los hechos.

2.       Al Gobierno local y nacional llevar a cabo las medidas pertinentes que brinde garantías y efectividad de los Derechos Humanos, el Derecho a la Vida, la integridad personal y psicológica, al trabajo, la organización, la libre movilidad, la honra y permanencia en los territorios campesinos.

3.       A las autoridades pertinentes se investigue los hechos, a las Brigadas del Ejército con presencia en esta zona se aclaren los sucesos presentados y se aplique la sanción correspondiente a quienes dieron las órdenes y las ejecutaron teniendo en cuenta la infracción al DIH y los Derechos Humanos de las Comunidades.

4.       A la Fiscalía General de la Nación, se investiguen a quien corresponde  los hostigamientos proferidos contra de la población civil que se sabe habita en la zona, se establezcan las razones por las cuales  se realizan este tipo de acciones bélicas que ponen en riesgo la vida, la integridad física y la permanencia de los campesinos.

5.       Exigimos una vez más al gobierno nacional, se brinden las garantías para que las comunidades puedan mantenerse en su territorio garantizándoles la vida y su integridad en el marco del DIH, excluyéndolas de ser parte del conflicto armado.

El Inpec asesina a golpes a prisionero político en la cárcel de La Dorada

General Gustavo Ricaurte, director del Inpec. Foto Semana

Después de haber recibido una golpiza por parte guardias del Inpec de la Penitenciaría de La Dorada, Caldas, el 1 de noviembre falleció el prisionero político Ricardo Alfonso Contreras, denunció hoy en la Plenaria de la Cámara el Representante Hernando Hernández Tapasco.

Según declaraciones hechas por la Fundación Lazos de Dignidad, algunos internos, entre los que se cuenta el fallecido, recibieron fuertes golpizas por parte de  miembros del cuerpo de custodia de este establecimiento penitenciario el pasado 31 de Octubre.

Estos hechos fueron confirmados con el director del establecimiento carcelario, quien manifestó que al cabo de un conflicto con la guardia varios internos fueron  trasladados a la Unidad de tratamiento especial (UT), y luego, ante el delicado estado de salud, el interno fue enviado a un hospital del municipio, lugar donde murió el día 1 de noviembre de 2011 en horas de la noche.

Dada la grave situación de derechos humanos que se presenta  en las cárceles del país y  la muerte de éste interno, el Representante Indígena solicitó a la mesa directiva de la honorable Cámara de Representantes se realice el trámite correspondiente a fin de poner este hecho de manifiesto a las autoridades competentes, para que investiguen e  intervengan este centro carcelario y estos hechos no vuelvan a ocurrir.

“El fallecimiento del prisionero político Ricardo Alfonso Contreras pone en evidencia las permanentes violaciones a los derechos humanos de las que son objeto las personas en condición de prisioneros políticos en Colombia y contradice las normas mínimas del tratamiento penitenciario, sustentadas nacional e internacionalmente.

Hechos como éste que han sido denunciados ampliamente y que comprometen a diferentes cárceles del país, demuestran que existen irregularidades por parte del INPEC en el tratamiento penitenciario”, agregó el congresista Hernández Tapasco.

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Estudiantes convocan al tercer debate público al que citan al Presidente y a la ministra de Educación
Por Mane

La Mesa Amplia Nacional Estudiantil, Mane, convoca al tercer debate público hoy 3 de noviembre en el auditorio Jorge Molina de la Universidad Central de 8 a 10 p.m. 

Se convoca al presidente de la República Juan Manuel Santos, a la ministra de Educación, María Fernanda Campo y al viceministro de Educación como representantes del gobierno nacional, a establecer un diálogo por medio de un debate público donde el país conozca las discusiones en torno a la Educación Superior en Colombia.

Este escenario será transmitido en vivo por el Canal Institucional, Cable noticias y emisoras de radio, adicionalmente contará con el cubrimiento de los diferentes medios de comunicación.

En el debate participaran algunos voceros de la Mane - Bogotá con el objetivo de anunciar a la opinión pública los argumentos que el estudiantado ha construido alrededor del tema de educación.

La metodología del debate público se basa en un principio de reciprocidad para expresar las diferentes visiones y el análisis de las propuestas. El debate contará con tres momentos:

1. El análisis del proyecto de ley presentado al congreso
2. Las propuestas alternativas y los modelos de educación superior
3. Discusión sobre cómo fue construido el proyecto, la movilización estudiantil y las libertades democráticas.

Cada momento tendrá los mismos tiempos para que las partes expresen sus puntos de vista y las réplicas a que haya lugar.

Mayores Informes
Comisión de Comunicaciones Mesa Amplia Nacional Estudiantil (Mane)
 comunicacionesmane@gmail.com
3124707673

Seguridad narcocrática/
Condenado oficial del Ejército por asesinato a sangre fría
Por Notimundo

La Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia revocó la sentencia absolutoria del capitán del Ejército Nacional, Juan David Arango Montealegre, y lo condenó a 30 años de prisión por el homicidio de un campesino en el municipio de Santafe de Antioquia, Informó la Fiscalía.

El crimen fue perpetrado el 13 de septiembre de 2003, en la vereda San Antonio, donde tropas de la Cuarta Brigada del Ejército dieron muerte al campesino Samuel Antonio Arango Montealegre y lo reportaron como guerrillero de las Farc “dado de baja en combate”.


Según la Fiscalía, la familia de la víctima declaró que el día de los hechos una patrulla militar llegó hasta su vivienda y luego de solicitar comida se llevó al labriego, quien apareció muerto un día después.

El presunto criminal había sido absuelto el 24 de febrero de 2009 por el Juzgado Promiscuo de Santafé de Antioquia, por una supuesta falta de pruebas.


Al resolver el recurso de apeleación presentado por la Fiscalía y la Procuraduría, el Tribunal otorgó plena validez a las pruebas técnicas y testimoniales recolectadas por un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos, y condenó al oficial por homicidio en persona protegida.

Seguramente el presidente Santos, el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, el ministro de Justicia Juan Carlos Esguerra y el procurador Alejandro Ordoñez, para quienes lo aberrante no es el asesinato del campesino, sino la condena al militar, pedirán fuero especial para el uniformado, para no menoscabar la moral de la tropa.

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martes, noviembre 01, 2011

Seguridad narcocrática/
Imputan cargos por masacre de Puerto Alvira, Meta
Por Camilo Raigozo

Ante un magistrado del Tribunal Superior de Bogotá la Fiscalía imputó cargos a 15 paramilitares postulados a la Ley de Impunidad mal llamada Ley de Justicia y Paz por la masacre perpetrada el 3 de mayo de 1998 en Puerto Alvira, Meta, donde las hordas criminales del régimen asesinaron con la complicidad del Ejército y la Policía al menos 20 personas entre ellas una niña de 6 años.

Tan sólo habían transcurrido 10 meses de barbarie perpetrada por los ‘paras’ y la fuerza pública en Mapiripán (Meta), entre el 15 y 20 de julio de 1997, donde asesinaron o desaparecieron a 49 personas.

Al caserío de Puerto Alvira llegaron 200 criminales de la estrategia paramilitar del régimen y con lista en mano sacaron a los habitantes de sus casas y en total estado de indefensión asesinaron a 20 personas.

Según las investigaciones algunas de las víctimas fueron degolladas por los ‘paras’. A otras les pasaron carros por encima y, aún agonizantes, derramaron combustible sobre sus cuerpos y les prendieron fuego.

Un fiscal de derechos humanos determinó que el demencial hecho fue dirigido por Manuel de Jesús Pirabán, alias “Jorge Pirata”, ex comandante del bloque Centauros. Pirata reconoció que recibió órdenes de los hermanos Carlos y Vicente Castaño.

Homicidio en persona protegida, tortura en persona protegida, desplazamiento forzado, destrucción y apropiación de bienes protegidos, terrorismo, daño de nave o aeronave, concierto para delinquir y secuestro, fueron los cargos imputados por el ente investigador.

Las víctimas en esta masacre fueron identificadas como: Uriel Cardona Salazar, Virgilio Bernal, Wilson Bernal Ortiz, José Tomás Ladino, Floriberto Marín García, Pedro José Rico Arévalo, Jorge Eliécer Aguilar Vargas, Jorge Alberto Suárez Melo, Jorge Báez,-

Angie Carolina Ducuara Vieda, Eberth Macairo Asprilla, Porfirio Carabalí, Hernán Fabián Cuéllar Díaz, Edwin Estrada González, Nelson Calderón Moreno, Alejandro Sáenz Cubides, John Jairo Méndez Hernández, Ulises Jiménez Lozada, José Ángel Orjuela Tovar y Oscar Hernández Correa.

Los presuntos criminales son: Manuel de Jesús Pirabán, Dumar Jesús Guerrero Castillo, Julio Enrique Flores Gonzáles, José Antonio Hernández Pérez, Elkin Casarrubia Posada, Humberto Antonio Aguilar, José Efraín Pérez Cardona, Agustín Sánchez Mejía,-

José Baldomero Linares, Francisco José Hernández, Giovanny Soto Blanquicet, William Antonio Páez Fernández, Leonardo Escobar Londoño, Francisco Manuel Jiménez y Luís Miguel Hidalgo, quienes eran miembros de los bloques Calima, Héroes del Llano y Centauros.

“Las masacres de Mapiripán, La Cooperativa, Puerto Alvira, Puerto Príncipe y de otros indígenas, obedecieron a una política de exterminio”, concluyó la Fiscalía.

Todas esas masacres sucedieron sin que el Ejército y la Policía hicieran algo en favor de las víctimas. Por la masacre de Mapiripán fue condenado a 37 años de cárcel el general Jaime Humberto Uscátegui, mientras que el resto de implicados gozan de total impunidad.

Sin embargo para el presidente Santos esos horrorosos crímenes y la impunidad de la que gozan los cómplices de las matanzas no le parecen “aberrantes”. Para Santos lo “aberrante” es que haya defensores de derechos humanos que velen por las víctimas.

El presidente Santos, quien tiene las manos untadas de la sangre de los jóvenes asesinados por el Ejército en los conocidos falsos positivos, muchos de ellos cometidos cuando él era ministro de Defensa, no oculta su odio por las víctimas y sus defensores.

Esa es la razón del feroz ataque de su gobierno contra la ONG defensora de derechos humanos Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, por la defensa de las víctimas de Mapiripán.

Igualmente y por el cinismo del que hace alarde el ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón, muy seguramente pedirá que los victimarios sean reconocidos como víctimas y viceversa, como lo expresó sin ninguna vergüenza recientemente por la masacre de Mapiripán.

La misma desfachatez se espera del procurador Ordoñez y del ministro de Justicia, para quienes la labor de los defensores de derechos humanos es un acto incómodo y censurable.

¿Qué pasó en Mapiripán?
14 años después de la masacre de Mapiripán aún se desconoce la verdad
Por Comisión Colombiana de Juristas

En julio de 1997 dos aviones transportaron centenares de paramilitares desde Urabá hasta los Llanos orientales. Según la Fiscalía General de la Nación, el Ejército colombiano, y en particular las Brigada VII, facilitó que sobrevolaran zonas de alto control aéreo,-

aterrizaran, se movilizaran por vía terrestre y fluvial pasando por donde se encontraban la Brigada Móvil II y la Infantería de Marina, y llegaran hasta la orilla opuesta al río Guaviare, frente a Mapiripán.

Una vez allí, durante cinco días sacaron personas de sus casas, las torturaron, las asesinaron y luego desaparecieron sus restos, en un acto de barbarie sin precedentes.

La Corte Interamericana, en su sentencia del 2005 sobre la masacre de Mapiripán, precisó que “al momento de efectuar dicho reconocimiento el Estado aceptó expresamente que, a pesar de ser aún indeterminado, fueron aproximadamente 49 las víctimas ejecutadas o desaparecidas”.

De allí que impusiera al Estado colombiano la obligación de “individualizar e identificar, en un plazo razonable, a las víctimas ejecutadas y desaparecidas, así como sus familiares”.

Es claro pues que la obligación de determinar con exactitud quiénes fueron víctimas de esta masacre es del Estado colombiano, y no de las víctimas mismas ni de sus representantes.

¿Qué han hecho la Fiscalía y la Procuraduría en este sentido? ¿Qué han hecho para esclarecer los hechos y determinar a todos los responsables?

La señora Mariela Contreras, reconocida como víctima de la masacre de Mapiripán por parte del Estado, cambió la versión sostenida durante 14 años al afirmar recientemente que no fue víctima de estos hechos, a pesar de haber sido indemnizada por ellos.

Esto se suma a las declaraciones de unos paramilitares actualmente procesados por la ley de justicia y paz, quienes han señalado que la cifra de presuntas víctimas es inferior, contradiciendo lo manifestado anteriormente por Carlos Castaño Gil y otros paramilitares.

Sin que haya avances significativos en las investigaciones por la masacre, la Fiscalía ha señalado que las presuntas víctimas fueron muchas menos.

¿Por qué la Fiscalía, basada solamente en las afirmaciones de estos paramilitares, afirma con tanta seguridad que las víctimas no fueron más de nueve? ¿Pretende cubrir con estas afirmaciones su negligencia de años?

Por otro lado, es muy grave que una persona haya eventualmente engañado al Estado, pero este hecho no deslegitima automáticamente al resto de las víctimas, no reduce su número ni el sufrimiento por el que han pasado, y tampoco da lugar a cuestionar la ocurrencia de la masacre.

En los últimos días se ha hecho una generalización indebida al cuestionar las reclamaciones de todas las víctimas y relativizar lo ocurrido. Por esa vía, se busca poner en duda también las decisiones del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, su credibilidad y legitimidad.

Ningún tribunal está exento de ser objeto de un fraude, pero cuando este se descubre, se procesa y se sanciona al responsable, pero no tiene por qué acarrear el descrédito del tribunal ni del procedimiento correspondiente, así como tampoco el de las víctimas en general y el de los abogados que han participado en él.

Es inaceptable que altas autoridades colombianas se hayan aprovechado de esta situación para proferir públicamente agresiones difamatorias contra las organizaciones que trabajan por la defensa de los derechos humanos.

Rechazamos el hecho de que se utilice este episodio para acusar al Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo de haber propiciado esta situación “para lucrarse con los recursos del Estado”[1], llegando a expresar que “lo que no nos imaginamos es que recomendaban que mintieran e hicieran pasar por víctimas a quienes no lo eran.

¿Qué más acto de corrupción que este?"[2]. Del mismo modo, consideramos inadmisible que se comparen las acciones del Colectivo de Abogados con las desarrolladas por las Bandas Criminales[3].

Estos y otros señalamientos, además de revelar una ligereza impropia de la investidura de quienes las han proferido, desdicen del compromiso  del Estado colombiano con la protección de los derechos humanos, y del respeto a la actividad de las y los defensores de estos derechos.

Por el contrario, los estigmatizan y los exponen a graves situaciones de riesgo para sus vidas.

Es repudiable que una persona pretenda hacerse pasar por víctima cuando no lo es, por lo que se debe investigar y sancionar a los responsables de esta conducta de manera inmediata. Pero ello no debe dar lugar a perder las proporciones de lo sucedido:

Mapiripán es una de las masacres más terribles en la historia de Colombia; la impunidad frente a lo ocurrido es clara, pues no se ha procesado a la totalidad de los responsables de estos hechos, incluidos algunos miembros de la fuerza pública del más alto nivel;

las verdaderas víctimas de la masacre han pasado por un sufrimiento indescriptible y todavía esperan respuestas por parte del Estado colombiano; para ayudarlas a obtener estas respuestas, y no para enriquecerse, es que las organizaciones de derechos humanos representan a las víctimas ante los sistemas internacionales.

La Coordinación Colombia Europa Estados Unidos expresa su solidaridad con el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo y hace un llamado a que no se ahorren esfuerzos para que a quienes luchan por los derechos humanos y contra la impunidad en el país-

se les brinden las garantías necesarias para poder llevar a cabo su labor libres de intimidaciones y agresiones, en particular por parte de aquellos sectores que se verían perjudicados con el avance de los derechos humanos, el esclarecimiento de los crímenes y la reparación de las víctimas.

Mayor información a prensa:   José Humberto Torres  - Comité Operativo Nacional (Tel : 317 665 52 20)

La Coordinación Colombia Europa Estados Unidos (C.C.E.E.U.) es una coalición de 220 organizaciones colombianas que trabajan por la promoción y defensa de los derechos humanos en el país: http://www.ddhhcolombia.org.co

CIDH realizará audiencia para tratar el caso de la masacre de Mapiripán llevada acabo por paramilitares con la colaboración del Ejército y la Policía

La Corte Interamericana de Derechos humanos realizará una audiencia en San José de Costa Rica el 23 el próximo 23 de noviembre para tratar el tema sobre la demencial masacre de Mapiripán, cometida por paramilitares con la complicidad del Ejército y la Policía.

El siguiente es el comunicado:

El Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Diego García-Sayán, emitió el día de ayer una resolución en la cual convoca a una audiencia privada de supervisión de cumplimiento de sentencia en el Caso de la Masacre de Mapiripán.

Lo que motiva esta audiencia son algunos hechos de conocimiento público en Colombia relacionados con el cumplimiento de la sentencia sobre este caso, dictada por la Corte Interamericana el 15 de septiembre de 2005.

En los últimos días circularon versiones generadas por autoridades de Colombia y reproducidas en los medios de comunicación de ese país a través de las cuales se sostendría que algunas de las personas calificadas como víctimas en el proceso no tendrían tal condición.

El Presidente de la Corte señaló que “es necesario que estos hechos que actualmente forman parte del debate público, sean canalizados a través del mecanismo de supervisión de cumplimiento de sentencias de la Corte Interamericana para que ésta, en su caso, tome las medidas que correspondan”.

La audiencia se celebrará ante el pleno de la Corte Interamericana en San José, Costa Rica, el 23 de noviembre. Han sido convocados el Estado de Colombia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y los representantes de las víctimas y sus familiares.

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lunes, octubre 31, 2011

Administración de Bucaramanga desacata convenios con estudiantes y los agrede con la fuerza pública
Por Juco

Bucaramanga, Octubre 27 de 2011. Mientras sesionaba la comisión sexta de la cámara de representantes en audiencia pública donde miembros de la comunidad universitaria presentaron sus ponencias acerca de la contra reforma a la Ley 30 de 1992,-

la ministra de educación María Fernanda Campo hacía un llamado a la movilización pacífica y reiteraba al movimiento estudiantil que se garantizaría el legítimo derecho a la protesta pues en horas de la mañana se daba inicio a una multitudinaria movilización a nivel nacional en el marco-

de la agenda de paro que hoy mantienen 31 universidades del país en cese de actividades como muestra de rechazo al arbitrario y unilateral proyecto de ley radicado el pasado 3 de octubre ante el congreso de la república.

En contravía de lo expresado por la ministra, en Bucaramanga se hizo público el pronunciamiento de Fernando Humberto Serrano Munar secretario de gobierno municipal anunciando la prohibición de la marcha que saldría desde la Universidad Industrial de Santander a las 2 p.m.

Sin embargo, la comunidad estudiantil ya había decidido hacerse escuchar en las calles de manera pacífica.

Como era de esperarse, miembros de la policía nacional en un acto salvaje deciden arremeter contra la movilización en inmediaciones de la calle 36 con carrera 19 en el centro de Bucaramanga, golpeando sin motivos a cientos de estudiantes,-

disparando gases lacrimógenos y bombas aturdidoras contra hombres y mujeres inermes que estaban siendo castigados por la criminal bota militar al servicio de los intereses de la burguesía operando al mejor estilo de los mozos de espuelas incondicionales a sus amos.

Estas son las muestras de diálogo y respeto por la Constitución de este gobierno que combina todas las formas de lucha en contra de su pueblo para garantizar el poder haciendo uso de la fuerza con grupos mercenarios emuladores de las tristemente célebres SS de Hitler.

Es de lamentar que la juventud de Colombia se vea obligada a engrosar las filas de las estructuras militares y de policía al no haber oportunidades laborales y cada día más limitado el acceso a la educación pública y de calidad.

La apátrida y desclasada policía que hoy vemos protagonizar hechos criminales como el asesinato del joven grafitero Diego Becerra en la ciudad de Bogotá, el asesinato de indígenas tal como ocurrió en La María - Piendamó departamento del Cauca en octubre de 2008, violadores de niños-

desplazados demostrado en Bogotá el pasado 23 de julio de 2010 en sucesos registrados ante los medios masivos de comunicación, así sucesivamente otros actos de barbarie que se replican en todo el territorio nacional por parte de esta institución que se ufana de estar al servicio de los intereses de la ciudadanía.

Exigimos se investiguen estos actos de uso desproporcionado de la fuerza y se apliquen los correctivos necesarios para evitar su repetición en contra de la legítima protesta.

domingo, octubre 30, 2011

Parauribismo/ Hecatombe uribista
Bogotá votó contra el paramilitarismo
Por Camilo Raigozo

Un fuerte revés electoral sufrió el uribismo en Bogotá ya que su candidato a la alcaldía de la capital del país, Enrique Peñalosa, fue ampliamente derrotado por Gustavo Petro, candidato del movimiento Progresistas.

De esa manera el electorado capitalino le pasó cuenta de cobro  al exmandatario, cuya carrera política es seriamente cuestionada por sus presuntos nexos con el paramilitarismo y el altísimo grado de corrupción durante su gobierno.

Ante el peligro de un eventual triunfo de Peñalosa muchos sufragantes de otras colectividades políticas, principalmente del Polo, prefirieron apoyar a Gustavo Petro en vez de votar por los candidatos de sus partidos.

De esa forma Peñalosa pagó caro el craso error de aliarse con Uribe quién en vez de sumar votos lo condujo a la hecatombe.

Pero si al uribismo le fue mal en Bogotá, en el resto del país no le fue diferente ya que sus principales cartas se quemaron.

En Antioquia, su departamento y principal fortín político, los electores le dieron la espalda, pues Carlos Mario Estrada, a quién apoyaba, apenas superó el 10 por ciento de los votos.

Igual sucedió con Federico Gutiérrez apoyado por Uribe a la alcaldía de Medellín quién apenas alcanzó el tercer lugar con algo más del 20 por ciento de los votos.  

La siguiente es la lista de la hecatombe uribista: Enrique Peñalosa (Bogotá), Federico Gutiérrez (Medellín), Carlos Mario Estrada (Antioquia), Martha Pinto (Bucaramanga), Wéimar Delgado (Valle del Cauca), Hernán Gómez (Meta), Jaime Amín (Atlántico), Rosario Ricardo (Bolívar), Luis Fernando Caicedo (Tolima) y Gabriel Vallejo (Caldas), quienes fueron derrotados.

De la jauría apoyada por el expresidente solo se salvaron: Richard Aguilar (Santander), Luis Alberto Monsalve (Cesar), Alejandro Lyons (Córdoba) y Cielo González (Huila).

Los últimos acontecimientos le están dando la razón al presidente Chávez quien manifestó hace unos años que sátrapas como Uribe tienen como destino inexorable el basurero de la historia.


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