martes, marzo 03, 2009

Parauribismo/
Nuevas acusaciones contra embajador de Colombia en RD Mario Montoya Uribe

Un ex jefe paramilitar colombiano declaró en una corte federal de Nueva York que el ex comandante del ejército, Mario Montoya Uribe, actual embajador de Colombia en República Dominicana, se alió con un bloque de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) para llevar a cabo la operación en que decenas de civiles desaparecieron de las colinas de Medellín a finales del 2002.

La nuevas revelaciones están publicadas este lunes en el periódico de Miami, El Nuevo Herald.

El ex cabecilla paramilitar, Diego Fernando Murillo, alias Don Berna, afirmó que Montoya, quien entonces era comandante del ejército, y el general de la policía Leonardo Gallego, participaron en la operación en la Comuna 13 de Medellín como parte de una "alianza'' con el Bloque Cacique Nutibara de las Auc, del cual Murillo era jefe.

Conocida como Operación Orión la redada en Medellín se realizó en octubre de 2002 para recuperar la zona de infiltrados de la guerrilla que tenían aterrorizada a la población, explicó Murillo en un escrito firmado por el desde una celda en Nueva York en la que espera sentencia por cargos de narcotráfico.

"La autodefensas del Cacique Nutibara ingresaron al área de la Comuna 13 como parte de una alianza con la Cuarta Brigada del Ejército, incluyendo al jefe del ejército general Mario Montoya y el general de la policía Leonardo Gallego, director de la policía de Medellín'', afirmó Murillo.

Montoya no respondió llamadas de El Nuevo Herald a la embajada en Santo Domingo. El lunes fue imposible localizar al ex general Gallego.

Según Murillo, la comunidad y los organismos de seguridad del Estado, pidieron la ayuda de las Auc para recuperar el área y la policía asignó al personal de su unidad antisecuestros (Gaula) para trabajar conjuntamente con los paramilitares en la operación.

De acuerdo con organizaciones no gubernamentales, la Operación Orión tuvo como "corolario trágico'', la desaparición forzada de 68 personas durante y después de la ofensiva, la ejecución de una menor de edad y un saldo de 38 personas heridas con armas de fuego así como la detención arbitraria de 355 residentes de la zona.

Montoya, un curtido jefe militar que tuvo a su cargo la operación de rescate de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, renunció en noviembre pasado en medio del escándalo de los "falsos positivos'' que comprometió a varios altos oficiales de las fuerzas militares en la ejecución de civiles inocentes para ser presentados como bajas de la guerrilla.

La declaración de Murillo, aportada a su expediente el viernes pasado, se produce en el marco de una campaña legal de activistas de derechos humanos que procuran que los jueces federales de Estados Unidos admitan los testimonios de familiares de víctimas de las Auc en los juicio por narcotráfico contra ex jefes de esta organización extraditados en mayo del año pasado.

Según los activistas esos testimonios servirían para evitar arreglos de colaboración con el gobierno de Estados Unidos que podrían llevar a sentencias muy benignas para los acusados.

Murillo fue condenado por la desaparición, durante la Operación Orión, de un joven residente de la Comuna 13 que días después fue hallado muerto.

La abogada Roxanna Altholz presentó un recurso para que la madre del joven rinda declaración en la audiencia de fijación de sentencia de Murillo programada para marzo en la corte federal de Nueva York.

Murillo se declaró culpable de cargos de narcotráfico pero su abogada ha pedido al juez del caso que no permita la declaración de la madre colombiana.

La intervención de la testigo fue solicitada con base en una novedosa legislación de Estados Unidos que permite a familiares de víctimas que se sientan afectados por los delitos del acusado, participar en el juicio en su contra y exigir una indemnización.

El fiscal del caso, Eric Snyder, se opuso a la petición argumentando que la madre del joven no cumple con los requisitos de la ley dado que no está probado que la muerte del joven fue el resultado de actividades de narcotráfico desarrolladas por Murillo.

Si se llegara aceptar el testimonio, advirtió el fiscal al juez, la corte tendría que ‘‘realizar un minijuicio para determinar no solo si el acusado fue responsable de la muerte del joven sino cómo, ese asesinato se relacionó con los delitos de narcotráfico del acusado''.

Esos juicios tendrían que repetirse con otras 13,000 víctimas de las Auc, agrega Snyder.

En un esfuerzo por demostrar que las Auc no dependían exclusivamente del narcotráfico, Murillo explicó en su escrito que el Bloque Nutibara se financiaba con aportes de personas adineradas, dueños de hoteles y negocios, así como con impuestos al transporte público y el contrabando de gasolina.

Detenciones arbitrarias de líderes mineros
Por Camilo Raigozo

El 2 de marzo de 2009, a las tres y media de la tarde, quienes se encontraban en un hotel en Bucaramanga, el presidente suplente de la Federación Agrominera del Sur de Bolívar, Gabriel Henao, el tesorero de Fedeagromisbol, Narciso Beleño y Víctor Acuña, vocero de la Mesa de Interlocución del Sur de Bolívar, fueron privados de la libertad por personal de la Policía Nacional, quienes no exhibieron ninguna orden de captura en contra de ellos.

El operativo se desarrollo bajo el mando del teniente Martínez G., de la Policía de Bucaramanga, argumentando que tenían información en contra de los líderes del Sur de Bolívar, la cual debería ser verificada.

El oficial manifestó que iba a detener al abogado Leonardo Jaimes Marín, integrante de la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, quien intervino a efectos de que fueran respetados los derechos de los líderes detenidos.


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Colombia sin centro
Claudia López. El Tiempo

Colombia necesita un proyecto político de centro, que descarte a la derecha paramilitar y a la izquierda revolucionaria.

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Por centro me refiero a un proyecto que promueva la democracia liberal como sistema político, el capitalismo como sistema económico, la ética y la equidad como principios rectores de ambos sistemas y el rechazo al uso de la violencia y la mafia en la política, venga con ropaje de izquierda o de derecha. Ni el Polo ni el uribismo representan el centro.

El Polo Democrático es una amalgama mayoritaria de socialdemócratas que se la dejaron montar de la suma del clientelismo anapista, el Moir anticapitalista y la minoría comunista.
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A los primeros, lo único que les importa es llenarse los bolsillos y la ambición con Bogotá, y los segundos siguen creyendo que la revolución viene en el Sumapaz y son expertos en ubicar una figura pública reputada que los represente sin asustar. Por eso reeligieron a Carlos Gaviria.

El congreso del Polo concluyó que su gran contribución política es liderar un frente anti- uribista, ni siquiera antirreeleccionista, porque les gusta la reelección de Chávez en Venezuela y la de Carlos Gaviria dentro del Polo.

Un partido que se gasta tres días para llegar a esa sesuda conclusión y que elige una directiva incapaz de representar a sus mayorías internas no tiene ningún chance de representar las mayorías del país.

El congreso del Polo nos quedó debiendo qué propone distinto del antiuribismo. ¿El Polo respeta la propiedad privada y la libre empresa que consagra la Constitución? ¿Cómo pretende generar riqueza, productividad y empleo? ¿Cuál es su política de seguridad?

¿Esa política incluiría derrotar a las Farc y hacerlas responder por sus crímenes de lesa humanidad? ¿Cómo va poner fin al conflicto armado y a manejar el posconflicto? ¿Cómo va a administrar sin clientelismo a Bogotá?

De otra parte, lo que llaman uribismo es una amalgama de diferentes derechas: la vieja y neoconservadora, el ala política del paramilitarismo, lo más variopinto del clientelismo y muchos que se niegan a ver o se resignan a todo lo anterior.

La mayoría vive de la imagen, de la burocracia y de los contratos del gobierno Uribe, de declararse enemigos de las Farc y de recitar que adoran la seguridad democrática, haciendo caso omiso de las violaciones que se cometen en su nombre.

La captura de instituciones como el DAS por paramilitares con el resultante asesinato de dirigentes sindicales y sociales; la criminalización y persecución a la oposición, a los medios de comunicación y a las Cortes por denunciar los vínculos de miembros de la coalición de gobierno con los narcoparamilitares;

y el asesinato de cientos de inocentes para presentarlos como guerrilleros muertos en combate, son algunos de los crímenes cometidos bajo la seguridad democrática, pese a lo cual hay quienes la quieren volver política de Estado, sin decir ni pío al respecto, y sin asumir responsabilidad política o judicial por esos hechos.

Los presidenciables se la pasan discutiendo la mecánica que más convenga a su candidatura, y los congresistas, tanto uribistas como polistas, sólo están interesados en su propia reelección.

A los primeros les sobra con apoyar la reelección de Uribe y a los segundos les alcanza con oponerse a ella. Por eso, ninguno va más allá, ni se desprende de su ala armada y radical respectiva.

Construir un proyecto político, no sólo electoral, que represente el centro democrático es una necesidad urgente, pero por ahora huérfana en el espectro político colombiano.

* * * *

El Montesinos criollo acusa, denuncia y persigue hasta en las comidas. Su evidente nerviosismo lo delata. Si los funcionarios y asesores de Palacio se creen víctimas de las chuzadas del DAS, ¿por qué no se presentan ante la justicia y colaboran con una prueba de polígrafo para saber la verdad? ¿Por qué no se presentan a colaborar con la Fiscalía ni esta los cita? ¿Tienen miedo? ¿Por eso están nerviosos?

Parauribismo/
Paramilitares que defienden la política de Uribe amenazan a estudiantes de la UIS

El pasado 22 de febrero fue recibida una amenaza contra varios estudiantes de la Universidad Industrial de Santander (UIS), de parte de paramilitares autodenominados “Águilas Negras”, quienes dicen apoyar al presidente Uribe y al actual rector del alma mater, Camacho Pico.

Entre otras cosas el panfleto amenazante dice: “ El bloque Metropolitano de Bucaramanga, Nueva Generación Águilas Negras Universidad Industrial de Santander, declara objetivo militar a representantes estudiantiles, sindicalistas y defensores de derechos humanos de la UIS.

“Somos un grupo de estudiantes de la Universidad Industrial de Santander reinsertados de las Autodefensas Unidas de Colombia, quienes nos identificamos con la política del presidente Álvaro Uribe Vélez y estamos con él hasta la victoria final sobre los guerrilleros disfrazados y camuflados de civil como representantes estudiantiles, sindicalistas de Sintraunicol, defensores de derechos humanos de la Universidad UIS, que vienen sirviendo a la insurgencia de las Farc, Eln, Movimiento Juvenil Bolivariano, Guardias Rojos, Brigadas Anti imperialistas, Anarquistas y demás bandidos guerrilleros.

“Estamos a un paso de conseguir el mayor sueño de nuestro Presidente que es la consolidación del Estado comunitario y seguridad democrática. Estamos iniciando una campaña a nivel nacional de exterminio de guerrilleros de las Universidades y vamos a empezar por la UIS, limpiándola de toda clase de escoria social que dicen llamarse representantes estudiantiles, sindicalistas de sintraunicol, defensores de derechos humanos, guerrilleros politizados, encabezados por un grupito insignificante de profesores de la universidad.

“Libraremos desde este momento una guerra frontal a sangre y fuego contra todos los guerrilleros, simpatizantes, auxiliadores, y colaboradores de la guerrilla, que están dentro de la UIS.

“Declaramos objetivo militar, muerte y destierro a esos h.p. guerrilleros de civil , estafetas de la guerrilla. Los mataremos guerrilleros h.p”.

Algunas estudiantes amenazados son: Natalie Reyes, Alejandro A guirre, Romel Duran, Esau Madrid, Edgar Contreras, Manuel Jaimes, Laura García, Camilo Moreno, Diego Acosta, Carlos Coy, Johan Contreras, Juan Carlos San Miguel, Freddy Quintero, Diego Riaño, Jenny Blanco, Walter Leonardo Pinto, Jorge Frórez, Gerardo Parra, Hernán Zúñiga, Cristian Porras y Deyber Ramirez.

Entre los trabajadores de Sintraunicol víctimas de los seguidores de Uribe están: Álvaro Nuñez, Iván Castellanaos, Álvaro Villamizar, José Delgado, Sandra Manrique, Javier Maldonado, Juan Carlos Jaimes, Lina Álvarez, Santos Garzón, Alberto Prada, Fernando Santander y William Sandoval. Los profesores Rodrigo Torres, Alejandro Acevedo, Cesar Loaiza, Elena Stachenco, Orlando Aguirre, Pedro García, David Flórez y Cesar Plazas.

Los ‘paras’ dicen apoyar también la reelección del actual rector Camacho Pico y dicen que tomarán represalias contra los que están en contra.


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lunes, marzo 02, 2009

Parauribismo/
Graves amenazas contra miembros de la Comisión Colombiana de Juristas

El 2 de marzo de 2009, a las 12:21 pm, fue recibido un fax en el que se declara como objetivo militar a Lina Paola Malagón Díaz, abogada de la Comisión Colombiana de Juristas, quien se encuentra adelantando actividades sobre la impunidad en casos de violaciones cometidas contra las y los sindicalistas en Colombia.

En el texto de la amenaza, también se menciona a otro miembro de la CCJ, quien debió salir del país a finales de 2008, por haber sido víctima de persecución y amenazas por parte del mismo grupo paramilitar, que se autodenomina “Bloque Capital de las Águilas Negras Auc”.

Es importante señalar que en los últimos años, otros miembros de la Comisión Colombiana de Juristas han sido víctimas de señalamientos y amenazas por parte de grupos paramilitares.

En febrero de 2009, la abogada defensora de derechos sindicales realizó un informe sobre la impunidad existente en los crímenes que se cometen en Colombia contra las y los sindicalistas por sus actividades de defensa de los derechos laborales.

Este informe fue un insumo importante para la audiencia que se llevó a cabo el 12 de febrero de 2009 en el Congreso estadounidense, que fue convocada por el representante George Miller, Presidente de la Comisión de Educación y Trabajo de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y cuyo propósito fue examinar la situación de los derechos de los trabajadores en Colombia y la violencia antisindical.

El trabajo realizado por la CCJ para dicha audiencia se coordinó con el Director de la Escuela Nacional Sindical (ENS) José Luciano Sanín Vásquez, quien participó en el espacio convocado por el Representante a la Cámara de los Estados Unidos George Miller.

Esta participación generó la reacción del Presidente de la República Álvaro Uribe Vélez, quien señaló a los participantes de la reunión como personas que distorsionaron la verdad, motivadas por “el odio político”[
1].

La Central Sindical de Estados Unidos (AFL – CIO) se pronunció señalando que tales declaraciones representan un riesgo muy serio para las personas que participaron en la audiencia y le solicitó al Presidente Uribe retirar en forma inmediata dichas declaraciones y hacer un reconocimiento público a la legitimidad y al valor del trabajo de las y los defensores de derechos humanos en Colombia, incluidos las y los sindicalistas.

Adicionalmente lo instó a garantizar el libre ejercicio de la defensa de los derechos sindicales para que este trabajo pueda desarrollarse sin temor a represalias.

La CCJ rechaza y denuncia las amenazas recibidas en contra de sus integrantes y exige del Gobierno Nacional las garantías necesarias especialmente para la protección de la vida e integridad de la abogada Lina Paola Malagón Díaz.

Igualmente, exige a la Fiscalía General de la Nación que adelante inmediatamente las investigaciones necesarias y pertinentes para dar con los responsables de estas amenazas.

Solicita a la comunidad internacional, en especial al G-24 y al Sistema de Naciones Unidas, que se mantengan atentos frente a estos hechos y que exijan al Gobierno el cumplimiento de sus obligaciones internacionales en materia de garantía y protección del ejercicio de la defensa de los derechos humanos en Colombia.

Igualmente, convoca al movimiento sindical y de derechos humanos en Colombia y en el mundo a pronunciarse sobre esta grave amenaza en contra de las y los defensores de derechos humanos en Colombia.

Parauribismo/
Medidas de aseguramiento contra directivos de la Convivir autorizada por Uribe cuando era gobernador de Antioquia

En decisión de segunda instancia, el Juzgado 10 Penal del Circuito Especializado de Antioquia rechazó el control de legalidad invocado por la defensa de tres ex directivos de la Convivir Papagayo.

Entre los cobijados por la medida está el alcalde destituido de Carepa (Antioquia), y dejó en firme la medida de aseguramiento proferida por un fiscal especializado de Medellín.

Las otras personas son Arnulfo Peñuela Marín, ex mandatario del citado municipio; Jaime Alonso Castrillón Echeverria, Antonio Arboleda Vélez, y Alberto Osorio Mejía, quien aceptó el delito de concierto para delinquir agravado por el que todos son investigados.

Los cuatro procesados, por medio de la cooperativa, habrían apoyado en actividades delictivas a grupos paramilitares del Urabá antioqueño entre 1997 y 2004.

Las cooperativas Convivir tuvieron auge en el periodo en que el actual presidente Álvaro Uribe era gobernador de Antioquia y las auspició en ese departamento.


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Parauribismo/
Mancuso confirma vínculos de ex director del DAS con paramilitares

La Fiscalía informó el pasado 27 de febrero que en la continuación de su versión libre ante el fiscal 8º de Justicia y Paz, el cabecilla del Bloque Catatumbo de los paramilitares, Salvatore Mancuso Gómez, alias ‘Santander Lozada', aseguró que José Miguel Narváez, ex sub director del DAS, visitó campamentos ‘paras’ donde dictaba charlas de lucha anticomunista en Colombia.

Según Mancuso Gómez, la ‘cátedra' se llamó ' ¿Por qué es lícito matar comunistas?' y se realizó en las fincas La 15 y la 21, propiedad de la familia Castaño Gil, en el Urabá antioqueño, entre los años 1998 y 2002. Allí se estigmatizó de manera reiterada al senador del Polo Democrático Wilson Borja, señala la información de la Fiscalía.

Incursión de helicópteros venezolanos

Mancuso también se refirió a un enfrentamiento en la región del Catatumbo en el que intervinieron militares venezolanos y guerrilleros colombianos del frente 33 de las Farc, que descendieron de helicópteros provenientes del vecino país.

En dicho combate –señaló-, se apropiaron de un computador en el que aparecían algunas referencias de políticos venezolanos con el grupo subversivo.

Vínculos con Giorgio Sale

Mancuso Gómez enfatizó en las relaciones que tuvo con el narcotraficante italiano Giorgio Sale, a quien conoció entre 2002 y 2003, y dijo que invirtió tres millones de dólares para la construcción del restaurante La Enoteca en la capital del Atlántico, sin embargo aclaró que la negociación se hizo verbalmente y que nunca recibió utilidades del mismo.

“Yo le pedí el favor a Celso Alfredo Salazar (hombre de confianza de Mancuso) para que verificara que estaba sucediendo con el restaurante, por qué estaban invirtiendo más dinero del que había dicho Sale y por quéél no había entregado ningún tipo de utilidades.

“Y le dije a Giorgio que vendiera el restaurante y que nos devolviera el dinero con el porcentaje mensual de utilidades que sería del 4 o 5 por ciento”, manifestó Mancuso.

Igualmente aseguró que Sale le pidió que vinculara a Cristian, su hijo, al negocio del narcotráfico; por tal motivo lo contactó con Gerson Álvarez, paramilitar de Norte de Santander quien lo recibió en 2004 y negoció con él la venta de 200 kilos de clorhidrato de cocaína en una zona cercana a la frontera que al final no fueron recibidos por el implicado.

En las conversaciones que mantuvo con Sale –señaló Mancuso-, el narcotraficante italiano “se puso a sus órdenes para cualquier favor que necesitara con personajes de la política y del poder judicial de quienes era muy amigo”, sin embargo, según él, nunca utilizó a su favor ninguno de esos contactos.

Muerte a políticos

Alias ‘Santander Lozada' se refirió a una lista de personas que fue entregada por Carlos Castaño Gil en la que figuraban el ex candidato presidencial Álvaro Leyva Durán, los congresistas Wilson Borja, Gustavo Petro y Piedad Córdoba, así como un ex parlamentario de Arauca de quien no precisó el nombre.

No obstante, advirtió Mancuso, la orden de asesinar a esos personajes impartida entre 2001 y 2002, posteriormente fue reversada por el mismo Castaño Gil.

Entrega de bienes

A comienzos de semana, en la diligencia judicial, Mancuso Gómez propuso que la justicia norteamericana reciba y administre los bienes que pretende entregar a las víctimas para su reparación debido a algunas dificultades que ha tenido en Colombia.

Sobre este aspecto, el ex cabecilla del bloque 'Catatumbo' se reunió hoy con el fiscal general, Mario Iguarán Arana, y el jefe de la Unidad Nacional de Justicia y Paz, Luis González León.

Todos los hechos confesados en versión libre por el postulado serán verificados e investigados bajo la coordinación del fiscal 8 de la Unidad Nacional de Justicia y Paz.


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Parauribismo/
Paramilitar 'Julián Bolívar' confiesa participación en 20 masacres
Por Camilo Raigozo

La Fiscalía informó que el cabecilla del Bloque Central Bolívar, Rodrigo Pérez Alzate, alias ‘Julián Bolívar', confesó la comisión de 20 masacres que dejaron como saldo 77 muertos.

Las incursiones fueron perpetradas entre 2000 y 2004 en los municipios de Bucaramanga, Barrancabermeja, Girón, Málaga, Barbosa y Puerto Wilches, en Santander.

‘Julián Bolívar' destacó masacres como la ocurrida el 3 de diciembre de 2002 en la vereda la Playa del municipio de Málaga, donde fueron asesinados tres agentes de la Policía Nacional , quienes -según Pérez Alzate- capturaban a paramilitares.

Tras cometer el triple homicidio, los ‘paras’ detuvieron un camión y obligaron al conductor a llevar los cadáveres hasta la estación de Policía de San José de Miranda.

Igualmente hizo referencia a la masacre de Barbosa, cometida el 8 de agosto de 2001 en un establecimiento comercial al que lanzaron una granada.

En la acción criminal murieron dos personas, mientras que otras tres que quedaron heridas, fueron asesinadas posteriormente cuando eran trasladadas en una ambulancia.

En otra incursión, sucedida el 4 de noviembre de 2000, un grupo de 50 paramilitares mataron a nueve personas en el barrio Altos del Campestre de Barrancabermeja.


Todos los hechos confesados en versión libre por el cabecilla paramilitar serán verificados e investigados bajo la coordinación de la fiscal 41 de la Unidad Nacional de Justicia y Paz, informó finalmente el ente investigador.

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Parauribismo/
Organizaciones piden justicia en Colombia antes de la extradición de “HH”
Por organizaciones sociales

El Gobierno colombiano planea extraditar a Estados Unidos a Éver Veloza García, alias “HH”, a finales de febrero, lo cual acabaría con las investigaciones sobre graves violaciones de derechos humanos, crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos por este paramilitar y por sus aliados

La Comisión Colombiana de Juristas, la Asociación para la Promoción Social Alternativa - Minga, la Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, la Corporación Reiniciar, la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento - Codhes, la Fundación “Manuel Cepeda Vargas” y la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos,
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enviaron una petición al Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder Jr., solicitando que interceda públicamente ante el gobierno colombiano para que la extradición de Ever Veloza García sea suspendida hasta que se concluyan sus obligaciones con la justicia colombiana y los derechos de las víctimas colombianas a la verdad, la justicia y la reparación queden satisfechos.

Veloza García, alias HH, es ex comandante de dos temibles grupos paramilitares en Colombia, es responsable de al menos tres mil violaciones a los derechos humanos, incluyendo masacres, desaparición forzada, desplazamiento forzado y tortura, como en el caso de la masacre de “El Naya” en abril de 2001, donde paramilitares bajo el mando de HH ejecutaron a 27 personas, decapitándolas y desmembrándolas y finalmente tirando sus restos a un río. La mayoría de las víctimas pertenecían a comunidades indígenas y afrocolombianas.

Los paramilitares de HH tenían una política de atacar líderes sindicales y sociales. Las compañías bananeras en Urabá ayudaban a financiar los grupos paramilitares a cambio de que se acabaran las huelgas. Es decir, patrocinaban el asesinato de miembros de las organizaciones sindicales que no cooperaran.

Éver Veloza García está vinculado al proceso regulado por la ley 975, conocida también con el nombre de ley de Justicia y Paz, donde ha suministrado información importante sobre el paramilitarismo en Colombia, así como sobre alianzas entre paramilitares y fuerzas militares de Colombia, y sobre nexos con políticos, comerciantes y empresas.
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Igualmente ha proporcionado información sobre la ubicación de fosas comunes y, a diferencia de otros paramilitares, ha pedido perdón públicamente por sus actos a los familiares de las víctimas.

Es necesario más tiempo para que HH complete su proceso con la ley de Justicia y Paz, pues aún no ha confesado todos sus crímenes. Veloza García prometió dar información sobre cinco mil crímenes que se cometieron en las regiones donde él operaba como comandante paramilitar, además de proveer información sobre más fosas comunes.
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Así, por ejemplo, en el corregimiento de Zabaletas, corregimiento de Buenaventura (en la costa Pacífica colombiana), donde nueve años después de la primera de dos masacres cometidas en 2000 Y 2003 por los paramilitares de HH contra esta comunidad, los cuerpos de las víctimas desaparecidas no han sido encontrados, Veloza García es factor clave para la localización de estos restos.

Luego de la extradición precipitada de 16 jefes paramilitares desde mayo de 2008, 14 han cesado su participación en el proceso de justicia y paz. Los compromisos de los gobiernos de Colombia y de los EE.UU. para que los derechos de las víctimas colombianas a la verdad, justicia y reparación fueran garantizados no se han cumplido.

No obstante declaraciones del gobierno colombiano que cualquier beneficio jurídico otorgado a los paramilitares en el marco de los procesos por el crimen de narcotráfico sería condicionado a su colaboración para garantizar los derechos de las víctimas, ninguno de los pre-acuerdos conocidos obliga a los paramilitares a seguir con la justicia colombiana.

No hay garantía de que los bienes incautados en los EE.UU. sean devueltos para beneficio de las víctimas colombianas; tampoco hay garantía de que los paramilitares mismos sean devueltos para enfrentar la justicia colombiana. Los crímenes cometidos en Colombia por los paramilitares extraditados quedan en impunidad.

Existe el riesgo grande de que las víctimas nunca vayan a saber la verdad de los motivos, los colaboradores y los beneficiarios de estos crímenes, ni la ubicación de los restos de sus seres queridos. Igualmente existe el riesgo grande de que queden sin reparación.

Los gobiernos de Estados Unidos y de Colombia, tienen ahora la oportunidad de cambiar el curso de los hechos y de no cometer el mismo error. Deben permitir a Éver Veloza García permanecer en Colombia hasta que se cumplan sus obligaciones con la justicia colombiana y que los derechos de las víctimas colombianas a la verdad, la justicia y la reparación queden satisfechos.

Diferir la extradición de “HH” no significa impedirla de manera absoluta. Se trata tan sólo de que se haga efectiva luego de que cumpla con todas sus obligaciones ante la justicia colombiano.
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Así las cosas, no existe razón jurídica ni práctica alguna que pueda justificar su extradición ahora, mientras están en curso investigaciones por graves violaciones de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, de las cuales depende que los derechos de las víctimas de estos crímenes sean efectivamente reconocidos y, en lo posible, reparados.


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