miércoles, febrero 12, 2014

Terrorismo de Estado
Denuncian actos terroristas del Ejército contra los campesinos en El Tarra, N. de Santander
Por Camilo Raigozo. Notimundo

El pasado 5 de febrero a las 2:30 de la tarde hizo presencia en el corregimiento Filo Gringo una patrulla del ejército adscrita a la Fuerza de Tarea Vulcano, bajo el mando del cabo Torres y otros comandantes.

Luego de sostener combates con la guerrilla en las montañas aledañas las tropas entraron a las áreas civiles y agredieron con saña a los pobladores según denunció la Asociación Campesina del Catatumbo, Ascamcat.

Los uniformados estatales incendiaron la finca del campesino Víctor Manuel Manrique, dejando al menos cinco hectáreas totalmente calcinadas. Ante estos actos criminales  Manrique junto con su esposa, hijos y algunos obreros trataron de apagar el fuego para salvar los pastos y otros bienes.

En esos momentos se encontraron con los militares quienes agarraron a Manrique y trataron de llevárselo violentamente a la montaña donde otros soldados los esperaban. Los agresores amenazaron al campesino con matarlo y le prohibieron que denunciara el caso.

Por fortuna la familia y los obreros rescataron a Manrique impidiendo que los uniformados lo secuestraran y muy posiblemente lo asesinaran o lo desaparecieran. Según Ascamcat, entre los militares había varios paramilitares encapuchados, lo que generó pánico entre los pobladores.

Los labriegos pudieron identificar a varios de los maleantes como uno con el alias de Carpintero, y otros dos con los apellidos de Capera y Martínez.

El 6 de febrero nuevamente se presentaron combates entre el ejército y la insurgencia por espacio prolongado en las montañas aledañas. Después de los combates en tierra tres helicópteros del ejército, ametrallaron la zona indiscriminadamente, poniendo en alto riesgo a la población civil.

A las 10 de la mañana del mismo día militares ingresaron a la finca de Juan Francisco Caro, insultándolo junto a su familia. Luego los hicieron arrodillar y tirar al piso. Acto seguido les dispararon muy cerca de los cuerpos.

Luego procedieron a allanar ilegalmente la vivienda pateando las puestas, insultando a los moradores y los señalaron a los padres y a los hijos de ser guerrilleros.

Los atropellos continuaron en la casa de Jhon Uribe, su esposa, sus hijos, y cuñado. Allí Los soldados allanaron, y amenazaron a los habitantes para que se salieran o de lo contrario amenazaron con arrojar una granada para matarlos a todos.

Seguidamente, como en los caos anteriores, los hicieron arrodillar y los tiraron al suelo, y los amenazaron que si no obedecían los mataban a plomo.

En esos momentos pasaban varios campesinos por un potrero y fueron atacados por los militares quienes les dispararon varias veces, afortunadamente sin ningún saldo trágico. Los disparos dañaron las paredes del centro educativo y del restaurante escolar de la vereda Buenos Aires. Sin embargo dañaron a patas las puertas del establecimiento.

A tres casas de la anterior los militares continuaron atropellando a las familias. En esta ocasión el turno fue para Sharit Daniela Sanguino Guerrero, otras cinco personas adultas y dos niños, que se encontraban en la vivienda.

Hicieron arrodillar a todos, los tiraron al piso y cogieron a patadas a Yosmairo Duran Sánchez y a Julio Cesar Duran. Luego hicieron disparos dentro de la vivienda.

Las tropas tomaron la casa como hospedaje, infringiendo gravemente el Derecho Internacional Humanitario y poniendo en alto riesgo la vida de los niños y demás personas que allí residen.

Como si lo anterior fuera poco, los militares robaron gallinas y en los allanamientos ilegales, robaron celulares y dinero en efectivo de las víctimas.

“La Asociación Campesina del Catatumbo se une al clamor del corregimiento Filo Gringo y vereda Buenos Aires que vienen sufriendo el accionar desproporcionado arbitrario y abusivo de la tropa.

“Rechazamos los continuos señalamientos de los mandos y soldados del ejército, relacionando a los civiles con la insurgencia, en medio de la impotencia por no poder resolver por la fuerza un conflicto armado cada vez más degenerado”, expreso Ascamcat en el comunicado.

Igualmente advirtió la organización campesina que “La paciencia de las comunidades se viene agotando y ese comportamiento de la fuerza pública está generando gran malestar y zozobra, debido a las sistemáticas violaciones de derechos humanos”.

Ascamcat responsabiliza directamente al ministro de Defensa Juan Carlos Pinzón por  cualquier situación que ponga en peligro la seguridad del campesinado.


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