martes, septiembre 09, 2008

Magistro-políticos, nueva ‘justicia’
Por: Cecilia Orozco Tascón. El Espectador

Aún no se ha comprendido a cabalidad cuál es la reforma a la justicia que quiere el Gobierno, pero estamos abriendo los ojos.

Empecemos con el caso de un político que de claro no parece poseer sino el apellido. Esta persona, a la que la página web de la Presidencia anuncia pomposamente como “el nuevo Magistrado (con) especializaciones en Derecho Público, Gerencia de Servicios de Salud, Derecho Ambiental y un Master Executive en Gestión del Marketing (?)…” no ha hecho su carrera en la Rama Judicial pese a su chorrera de títulos.

Ha estado, por cuenta de la política, en influyentes cargos públicos: una gerencia del Seguro Social, Contraloría de Bogotá y Cámara de Representantes.

Por donde ha pasado, el señor Claros ha dejado una estela oscura. En el Seguro fue suspendido por 30 días. Llegó a la Contraloría, aunque había sido sancionado por la Procuraduría. El Consejo de Estado le quitó la investidura de congresista. Tiempo después, el mismo Consejo echó para atrás la decisión en votación dividida.

Ahora nos venimos a enterar de que, por contera, ha sido demandado por alimentos; que según versión de la madre de sus hijos, no ha cumplido con lo que le impuso después el juzgado y que, por eso, pesa sobre sus propiedades un embargo; que ha sido protagonista de episodios de violencia física y que tiene pendiente un litigio penal por presunto fraude documental.

Esta belleza llegó al Consejo Superior de la Judicatura porque el presidente Uribe lo incluyó en una terna. Pero, ¿por qué el Mandatario se dio esa pela? La respuesta va mucho más allá del asunto Claros.

En el Congreso se comenta, como la cosa más natural del mundo, que las vacantes de la sala disciplinaria del CSJ se las repartieron, por acuerdo con el Ejecutivo, los partidos de la coalición gubernamental. Un informe de Noticias Uno resume la repartija de la sala así:

• Angelino Lizcano, actual presidente del organismo, ex secretario de la Cámara de Representantes, es la cuota del detenido ex congresista Luis Fernando Almario.

• El célebre Ovidio Claros llegó apadrinado por Colombia Democrática, del ex senador y ex detenido Mario Uribe.

• Pedro Alonso Sanabria, conservador, tuvo como impulsor al detenido ex parlamentario Ciro Ramírez.

• María Mercedes López fue promovida por Gabriel Zapata, de Alas Equipo Colombia.

• Julia Emma Garzón, es cuota de la U, vía Aurelio Iragorri.

• Mientras alguien lee esta columna, Cambio Radical estará eligiendo su representante judicial en esa sala. La escogida podría ser una afrocolombiana, quien tiene éxito mediático por ser de raza negra. A nadie le importa que sea la candidata del investigador del Presidente en la Comisión de Acusación, Édgar Ulises Torres. Un segundo aspirante en la terna de Cambio sería, atérrense ustedes, dizque el Registrador, el mismo que hoy avalará el proceso del referendo para una segunda reelección presidencial.

Ovidio Claros y Pedro A. Sanabria obtuvieron fácil mayoría de votos en el Parlamento, para su elección, con una promesa: la de la segunda instancia para congresistas procesados. ¿Qué tribunal la tramitaría? La Sala Disciplinaria, cuyos fallos estarían por encima de los de la Corte Suprema. La neojusticia uribista del CSJ también podrá conocer tutelas.

¿De quiénes? De los parapolíticos, jefes de los magistrados que las resolverán. Ésta es la verdadera reforma del Gobierno que se ha deslizado por debajo de la alfombra. La otra, la que tramita el ministro Valencia Cossio, es apenas una muestra del golpe de muerte que se ha tramado contra la independencia judicial.



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