viernes, septiembre 05, 2008

Visita del fiscal Moreno Ocampo de la CPI
Luz de esperanza contra la impunidad maquinada por el régimen
Movimientos de víctimas y de defensa de derechos humanos le solicitaron al ilustre huésped abrir pronto un proceso ejemplar contra alguno de los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad en Colombia, para lo cual mencionaron dos candidatos: el ex fiscal Luís Camilo Osorio y el general (r) Rito Alejo Del Río, ambos consentidos de Uribe
Por Camilo Raigozo. Voz

El Fiscal de la CPI, Luis Moreno Ocampo y el juez de la Audiencia Nacional Española, Baltasar Garzón presenciaron la exhumación de 25 cadáveres de víctimas de paramilitares en Turbo, Antioquia. Foto Semana

Durante la visita a Colombia del fiscal de la Corte Penal Internacional, el argentino Luis Moreno Ocampo, los pasados días 25, 26 y 27 de agosto, representantes de las organizaciones de víctimas y de derechos humanos con los que se reunió, le solicitaron que abriera pronto un primer proceso ejemplarizante que también sirviera de apoyo a los jueces colombianos, proponiendo para ello los nombres del ex fiscal Luís Camilo Osorio y del general (r) Rito Alejo Del Río, a quienes se les imputa estar entre los máximos responsables de crímenes de lesa humanidad, ambos consentidos del régimen que preside Uribe Vélez.

“Luís Camilo Osorio fue quién garantizó desde la dirección de la Fiscalía la impunidad de los crímenes de lesa humanidad y con ello contribuyó decididamente a abrir las puertas para que los políticos mafiosos y paramilitares gobernaran el país”, advierte Iván Cepeda Castro, director del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado. El ex fiscal es hoy embajador del gobierno de Uribe en México.

Contra el general (r) Rito Alejo Del Río Rojas, quién fue comandante de la brigada 17 del ejército en Carepa, Antioquia, desde diciembre de 1995 hasta diciembre de 1997, hay acusaciones inclusive de Mancuso, “HH” y otros temibles jefes paramilitares ante la Fiscalía, de ser responsable junto con sus tropas, por omisión y por acción, de centenares de crímenes de lesa humanidad contra las comunidades más vulnerables de la zona.

Decenas de miles de campesinos, afrodescendientes e indígenas fueron desplazados violentamente de sus aldeas y el paramilitarismo tomó el dominio completo de la región. Sin embargo, el fiscal Luís Camilo Osorio, precluyó el proceso contra el general en marzo de 2004 y el doctor Álvaro Uribe Vélez le rindió un sentido homenaje de desagravio.

Extradición de ‘paras’ en la mira de la CPI

Los representantes de las víctimas y defensores de derechos humanos le hicieron entrega al fiscal Moreno Ocampo valiosa documentación con el contenido de estadísticas, cifras y testimonios que prueban la realidad de la mal llamada Ley de Justicia y Paz, la cual, afirman, “fue concebida desde un principio para que los criminales y sus cómplices gozaran de impunidad”.

Añaden que, “aunque ese esperpento fue corregido parcialmente por la Corte Constitucional a través de unas sentencias el peligro de impunidad continúa vigente”.

Otro punto álgido que observó el fiscal de la CPI fue la extradición por parte de Uribe a los Estados Unidos de 14 de los cabecillas paramilitares más importantes, en un acto propicio para entorpecer el esclarecimiento de la verdad, las investigaciones por parapolítica, la reparación a las víctimas y la garantía plena de aplicación de justicia.

Fue puesta en consideración del funcionario internacional la posibilidad de que los políticos que fueran encontrados culpables de haber tenido vínculos con el paramilitarismo sean enjuiciados por delitos de lesa humanidad.

Hasta ahora han sido encontradas al menos 1.300 fosas comunes con unos 1.600 cadáveres, de acuerdo al informe anual de la Fiscalía General, pero de 35.000 paramilitares desmovilizados, solo han confesado delitos 245 y ni siquiera el uno por ciento se ha acogido a la Ley de Justicia y Paz inventada por Uribe.


Finalmente le fueron pormenorizados al fiscal Moreno los persistentes ataques del presidente Uribe contra la rama judicial, más exactamente contra la Corte Suprema de Justicia, de lo cual él mismo pudo ser testigo ocular, al presenciar el escándalo de los complots que se tejen inclusive desde la misma Casa de Nariño, entre jefes paramilitares y personas del círculo más cercano al Presidente, lo cual trae consigo la posibilidad de debilitar las investigaciones y los procesos del ‘parauribismo’.

Etiquetas: , , , , , , , ,

miércoles, septiembre 03, 2008

El espectáculo nacional
Por Claudia López. El Tiempo

Durante la visita del Fiscal de la Corte Penal Internacional, la gala nacional se dio mañas de ofrecer un espectáculo digno de circo romano. Los visitados casi hacen caso omiso de la visita para dedicarse de lleno a sus trifulcas y dejar claro al visitante que Colombia más que un Estado de Derecho, parece un ring de boxeo que se transmite en directo por los medios de comunicación.

Pongámonos por un momento en los zapatos del visitante. En el avión hacia Bogotá leyó en la revista Cambio conversaciones que comprueban que el director de la Fiscalía de Medellín, hermano del Ministro de Justicia, tiene alianzas con el mafioso más buscado del país.

Cuando llegó, vio reiteradamente al Ministro dando cuatro declaraciones a los medios. Una explicando que no tenía ningún conflicto de interés por lo de su hermano y no renunciaría. Otra reconociendo que había llamado al Fiscal General para interceder por su hermano.

Otra proponiendo una reforma para cambiar la forma de elección de las cortes y del Fiscal General, que investiga a su hermano. Y otras mostrando unas supuestas pruebas de unos congresistas ofreciendo plata a delincuentes para que testifiquen contra el Presidente.

Antes de partir a Urabá a presenciar la exhumación de fosas comunes y hacerles seguimiento a los procesos de justicia y paz, le entregaron la prensa dominical. La noticia más importante contaba que los secretarios Jurídico y de Prensa del Presidente se reunieron en Palacio con el abogado de un narcoparamilitar extraditado y con un miembro activo de una estructura de sicarios y narcotraficantes, llamada Oficina de Envigado.

Con sorpresa, constató que se trababa de la misma estructura criminal que aparece en expedientes judiciales a los que hace seguimiento.

Durante todo el día, vio al Presidente por los medios defendiendo airadamente la visita de criminales a su Palacio con cuatro argumentos: 1. La visita no fue clandestina; al criminal y al abogado se les recibió a plena luz del día, aunque entraron por el sótano. 2. Era muy importante recibirlos porque le iban a entregar información que lograría desacreditar a la Corte.

3. Como la información finalmente no desacreditó a la Corte, el Gobierno decidió no usarla ni judicializarla. 4. Él no era el primer Presidente que hacía tratos con mafiosos, por lo cual les exigió públicamente a otros ex presidentes y congresistas que también contaran sus tratos.

Al día siguiente, el Presidente interrumpió esas declaraciones para recibirlo en el mismo Palacio donde recibieron a los delincuentes.

Durante una hora, el Presidente le aseguró que respeta y apoya a la Corte y a la Fiscalía. Salió esperanzado. Las restantes horas de su visita vio al Presidente insistiendo en la defensa de sus delincuentes visitantes y afirmando que la Fiscalía era una vergüenza, que los magistrados se emborrachan con informantes y que la Corte Suprema fabrica "carteles de testigos".

Quedó un poco confundido. Preguntó si el que salía en televisión era el mismo Presidente con el que se había reunido. Le confirmaron que era el mismo y que esas alocuciones "frenteras" eran la clave de su popularidad. Asintió cortésmente como si entendiera, pero siguió confundido.

Para no quedarse con la duda, les preguntó escuetamente a magistrados y fiscales si se consideraban capaces de adelantar las investigaciones. Como le dijeron que sí, no ahondó más en el tema y se marchó, no sin antes reiterar que seguirá pendiente.

Al retornar a su oficina, se enteró de que el Vicepresidente propuso sacar la bandera blanca y poner fin a la confrontación verbal. Leyó que todos aceptaron la propuesta, menos el Presidente, porque "le da mucha briega quedarse callado".

Ese espectáculo de quinta fue posible gracias a la colaboración "armónica" de los poderes del Estado. Espere el próximo show.

Etiquetas: , , , , , ,


  • "



  • Publicidad
    Paute aquí
    Contáctenos


    Zona comercial