miércoles, abril 03, 2013


Montecristo, sur de Bolívar
Acusan al Ejército de obligar a campesinos a procesar coca y de extorsiónar a un labriego
Notimundo. Con información de Aheramigua

La Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó, Aheramigua, denunció la intimidación y amenaza de que fueron víctimas los habitantes de la vereda Buena Vista, municipio de Montecristo, sur de Bolívar, por parte del Ejercito Nacional.

Según la fuente, los uniformados obligaron a esta comunidad a raspar coca y procesarla, para el posterior uso y tráfico por parte de estas tropas.

Desde el 17 de marzo del 2013 arribaron a la vereda Bella Vista 35 soldados del Ejército Nacional, adscritos a los batallones Córdoba, Nariño, Nueva Granada y Rifles, quienes obligaron a los habitantes a raspar y procesar 3 kilos de coca.

Los militares amenazaron a los pobladores con capturarlos y tomar represalias si se rehusaban a  cumplir la orden, , aprovechándose de que en zona como en muchas otras del país, existen pequeños cultivos de hoja de coca como único medio de subsistencia para los habitantes.

Posteriormente –dice la fuente- les ordenaron que los tres kilos de base de coca sean entregados al soldado Puertas y al sargento Sarmiento, el 21 de mayo próximo.

Durante cinco días estas tropas del Ejército Nacional permanecieron en la vereda Bella Vista, ocupando de manera ilegal, arbitraria y abusiva los bienes de la población civil.

Algunos habitantes del municipio de Montecristo afirman que el Ejército ingresa a los caseríos y  veredas sin portar ningún tipo de identificación en sus uniformes. Muchas veces portan 3 o 4 escarapelas con distintos apellidos lo cual impide la identificación de rangos y nombres.

Las comunidades tienen pruebas de que en reiteradas ocasiones los militares han ingresado a las casas cuando sus propietarios están ausentes y han robado comida y dinero. Igualmente han saqueado y destrozado los bienes que se encuentran en las viviendas.

El 21 de marzo de 2013 Ingresaron a la vivienda de un habitante y lo están extorsionando exigiéndole la suma de 500 mil pesos a cambio de no quitarle los elementos y herramientas de trabajo.

Antecedentes

El 7 de febrero del año 2013 a las 6 p.m. miembros del Batallón Nariño capturaron a Iván de Jesús Gaviria. Los militares ingresaron a la casa del campesino sin identificarse, sin acompañamiento de la Fiscalía o Policía y sin orden de captura.

La esposa de Iván, quien trató de impedir que lo sacaran de la casa, fue víctima de  golpes que le causan hematomas en los brazos y piernas.

Una vez se realizó la captura, el Ejército Nacional afirmó que en la casa de la víctima había encontrado una escopeta de dos cañones proporcionada por la guerrilla de las FARC-EP, de la cual, según acusaciones de las Fuerzas Armadas del Estado Colombiano, él hace parte.

La esposa respondió que la escopeta no era de su propiedad y además ella vio a un miembro del ejercito portando dicha escopeta antes de ser efectuada la captura y afirmó también que el mismo la dejó en la casa una vez se produjo el allanamiento ilegal.

El día 31 enero de 2013 a las 10 de la noche, militares pertenecientes a los batallones Nariño y Córdoba, ingresaron a la casa de Gilberto Benavides, tesorero activo de la junta de acción comunal de la vereda Bella Vista y obligaron a este y a su familia a salir de la casa.

Luego revisaron la vivienda pormenorizadamente rompiendo a su paso los bienes y enseres en el allanamiento ilegal.

Durante esta acción terrorista otros miembros del Ejército acusaron a Gilberto de informar a personas civiles a las cuales ellos estaban buscando. También con palabras de grueso calibre le dijeron que “si sigue de sapo lo vamos  a matar. Ya está avisado”.

Días después en un lugar identificado como Mira Calzones estos mismos miembros del Ejército establecen un retén donde realizaron empadronamientos y requisaron maletas, bolsas, porta comida, y en algunos casos obligan a los transeúntes a desvestirse.

En dichos retenes el Ejército ha investigado sobre el paradero y las acciones de líderes defensores y defensoras de derechos Humanos pertenecientes a la Asociación de Hermandades Agroecológicas y Mineras de Guamocó.

El 21 de noviembre del 2012 llegó una tropa del Ejército Nacional, al caserío de la vereda El Salto, corregimiento de Villa Uribe, Montecristo-Sur de Bolívar.

El día siguiente a las 5 de la tarde un defensor de derechos humanos, miembro de Aheramigua, les informó a los militares que estaban infringiendo el Derecho Internacional Humanitario y poniendo en alto riesgo la vida y la integridad de los habitantes y les exigió que se retiraran de las áreas civiles.

Los agentes del Estado contestaron que no se retirarían y que no tenían por qué identificarse. Haciendo caso omiso de la petición de la población y del riesgo que esto significaba, iniciaron recorridos por el caserío.

El 23 de noviembre a las 5:30 de la mañana se inició un enfrentamiento entre el Ejército y un grupo, hasta ahora desconocido. El enfrentamiento duró 26 minutos, en los cuales los miembros del Ejército Nacional se atrincheraron en las casas y en todo el caserío.

Una vez terminado el enfrentamiento la comunidad salió del encierro obligado en sus habitaciones, entre ellos el defensor de derechos humanos de Aheramigua, a quién los militares en tono amenazante le dijeron “es por esto que quería que nos fuéramos.  Usted sabía que iban haber enfrentamiento. Usted sabía que nos iban a emboscar”.

Posterior los miembros del Ejército procedieron a recoger los casquillos de las balas y a limpiar la escena de evidencias del combate y se retiraron. A pesar de esto la población logró recoger pruebas como fotos de los casquillos, de las casas afectadas y un video del enfrentamiento.


  • "



  • Publicidad
    Paute aquí
    Contáctenos


    Zona comercial